¿Siempre debemos creerle a la mujer? | Opinion El Paso

Opinión El Paso

Diario.mx: Edición Cd. Juárez, Chihuahua, México | Últimas Noticias
Registrate El Diario Regístrate aquí

En tu Mail

Facebook El Diario Twitter El Diario

Sábado 17 Noviembre 2018 | 

2

06

54

Secciones

Sábado 17 Noviembre 2018 | 

2

06

54

Buscador | Diario.mx
Registrate El Diario Regístrate aquí

En tu Mail

Facebook El Diario Twitter El Diario


¿Siempre debemos creerle a la mujer?

Ruben Navarrette Jr. / The Washington Post | Domingo 21 Octubre 2018 | 00:01:00 hrs

San Diego– Todo eso se ha convertido en una broma. La izquierda se está devorando a sí misma.

Eso sucedió cuando #YoTambién chocó contra #LasVidasdelosAfromericanosImportan.

El choque de hashtags –que fue captado en video y ha sido visto por más de 6  millones de personas– ocurrió en la esquina de una calle en Brooklyn, N.Y., frente a una tienda de conveniencia.

Allí se encontraba una mujer anglosajona de 53 años de nombre Teresa Klein, quien recientemente acusó a un niño afroamericano de 9 años de toquetearla.  Klein gritó que había sido atacada sexualmente y que el niño era el responsable.

Y cuando la madre del niño le respondió a Klein, nuestra “víctima” hizo lo que muchas personas caucásicas hacen cuando tienen que enfrentar a una persona de color:  llamó al 911.

Al parecer, ésa es la situación. Cuando hay alguna duda, hay que llamar a la Policía. 

Dos hombres afroamericanos fueron sacados por la policía de un Starbucks en Filadelfia cuando esperaban empezar una reunión de trabajo.

Un graduando afroamericano de la Universidad Yale, quien se quedó dormido en la sala común de un dormitorio, fue interrogado por la policía después que una compañera estudiante lo reportó. 

En California, una niña afroamericana de 8 años fue detenida por vender aguas frescas afuera de su edificio de apartamentos sin tener un permiso.

Liberales y conservadores por igual siempre están hablando acerca de que tenemos que ser daltónicos.  ¿Cómo funciona eso?

Las leyes son aplicadas por las personas anglosajonas en contra de las personas de color, por ofensas percibidas como grandes y pequeñas.

Adivine en cuál categoría cae la queja de Klein.

Ésta es la manera como ocurrió la llamada de “emergencia”:

“Acabo de ser atacada sexualmente por un niño”, le dijo Klein al despachador.  En el fondo, el niño se encontraba traumatizado y llorando histéricamente.  Sin embargo, “nuestra víctima” siguió diciendo: “¡Estoy llamando a la Policía!”. “¡Estoy llamando a la Policía!”. Durante todo este suceso, la madre del niño pareció estar atrapada entre el enojo y la incredulidad.

“El hijo me agarró el trasero y ella me gritó”, le dijo Klein al operador del 911, refiriéndose a la madre del niño. Fue una escena aterradora.

El mensaje de las audiencias de Brett Kavanaugh, y el dramático testimonio de Christine Blasey Ford, es lo que las mujeres que aseguran ser las víctimas de ataque sexual siempre han creído. No en algunas ocasiones, sino siempre.

Sin embargo, yo le creo a Ford, pero también a Kavanaugh. Creo que cada uno dijo su verdad, como ellos la conocían.

Sea como fuere, siento vergüenza de lo lentos que han sido los hombres para descifrar qué tan difundido es ese problema en nuestra sociedad.  Yo soy de la idea de que tenemos que tomar mucho más en serio todo el concepto del ataque sexual en contra de las mujeres.

Los arrastrados de los medios de comunicación, sí, me estoy refiriendo a ustedes. Ahora hemos aprendido que ha habido muchas instancias en donde un reportero, editor, presentador o comentarista aprovecha su fama y luego tiene el descaro de estar frente a una cámara y hacer un juicio sobre las personas acusadas, como en el caso de Kavanaugh.

Aunque yo soy de la idea de que no se le debería creer a todas las mujeres. Es difícil ser un hombre hispano o afroamericano –o simplemente tener un historial de entendimiento de lo seguido que hemos sido acusados erróneamente de delitos que no hemos cometido, específicamente de la naturaleza sexual– y luego felizmente nos vamos con la idea de que todo lo que dice una mujer debe ser aceptado en su totalidad.

Para aquellos que se oponen e insisten que las mujeres no hacen ese tipo de cosas ni imaginan ataques que nunca ocurrieron, tengo que preguntarles: ¿eso incluye a Klein? Si es así, deberían volver a pensarlo.

En cuanto a que todo eso tiene que ver con los hashtags, yo creo que es obvio.  Muchas mujeres están al borde de la era #YoTambién. 

Después de años de no reportar ataques sexuales, algunas de ellas tienen un buen pretexto para acusar a cualquier cosa que se les acerque.

Por supuesto, también está la era de #Las Vidas de los AfroamericanosImportan y también los afroamericanos están en ese borde.

Ellos ayudaron a difundir el video que muestra lo que hizo Klein.  Nadie va a creer nuevamente lo que alguien haga.

Con el apodo de “Carolina la Tienda de la Esquina” en las redes sociales, Klein regresó a la tienda para ver el material de la cámara de seguridad, el cual reveló que lo que le rozó su cuerpo fue la mochila del niño.  De acuerdo con el video, el niño no la tocó.   El que nada debe nada teme.

Klein reconoció eso ante los reporteros antes de ver hacia la cámara y disculparse públicamente con el niño al que atacó días antes.  “Jovencito, no sé tu nombre, pero quiero decirte que lo siento”, dijo.

Qué desastre. ¿Podríamos ser más tolerantes?



  • comentarios

Los comentarios que en la sección de arriba se vierten son responsabilidad de los participantes. Ayúdenos a mantener un intercambio de ideas sano denunciando, mediante un en el ícono de la bandera, cada participación que considere inapropiada. Si el comentario no cumple con LAS REGLAS, será eliminado. Consulte aquí el reglamento.

Bienvenido a nuestro servicio de comentarios. Lo invitamos a analizar, comentar y cuestionar los artículos y reportajes que publica El Diario. Para mantener un intercambio de ideas sano para todos nuestros usuarios, es necesario que siga las reglas que a continuación detallamos. Al participar en el servicio de comentarios usted acepta la aplicación de estas normas.

Usted acepta que es totalmente responsable por el contenido que publica.

No publicará intencionalmente contenido que viole el derecho de autor, marcas registradas, patentes o cualquier otra propiedad intelectual de una tercera persona.

No difundirá contenido difamatorio, obsceno o agresivo que viole el derecho de una tercera persona a la privacidad de acuerdo a las leyes municipales, estatales, federales o incluso internacionales o que sea considerado inapropiado. Indemnizará a Publicaciones Paso del Norte(*), sus empleados y empresas afiliadas de todas y cada una de las demandas y/o dátos (incluyendo, pero no limitándose a honorarios de abogados) que sean presentadas por terceras personas en relación con el contenido que usted publicó. No redactará contenido que discrimine a otras personas por su género, raza, origen étnico, nacionalidad, religión, preferencias sexuales, discapacidades o cualquier otra categoría.

Usted entiende y acepta que El Diario no es responsable por el contenido publicado por terceras personas.
Es de su entendimiento que en los foros de discusión, El Diario supervisa el contenido publicado y se reserva el derecho de eliminar, editar o alterar el contenido que parezca inapropiado por cualquier motivo sin pedir el consentimiento del autor. Nos reservamos el derecho de acuerdo a nuestro propio criterio de retirarle a un usuario el derecho a publicar contenido en nuestro sitio.

Entiende y acepta que los foros de discusión deben ser usados sin propósitos comerciales.
No solicitará recursos o apoyos económicos. No promoverá empresas comerciales o realizará actividades comerciales de ningún tipo en nuestros foros de discusión.

Usted entiende y acepta que el uso de cualquier información obtenida a través de los foros de discusión es bajo su propio riesgo.
El Diario de ninguna manera respalda el contenido que los usuarios difunden, y no puede ni se hará responsable de su veracidad.

Con cada contenido que usted publica, otorga a El Diario sin pago de regalías la licencia irrevocable, perpetua, exclusiva y totalmente sublicenciable para usar, reproducir, modificar, adaptar, publicar, traducir, crear trabajos derivados de, distribuir, realizar y mostrar dicho contenido en su totalidad o partes a nivel mundial y para incorporarlos en sus trabajos de cualquier modo conocido actualmente o desarrollado con posterioridad.







Inicie sesión con cualquiera de las siguientes redes sociales: