Estafa del recorte fiscal continúa | Opinion El Paso

Opinión El Paso

Diario.mx: Edición Cd. Juárez, Chihuahua, México | Últimas Noticias
Registrate El Diario Regístrate aquí

En tu Mail

Facebook El Diario Twitter El Diario

Domingo 23 Septiembre 2018 | 

20

04

20

Secciones

Domingo 23 Septiembre 2018 | 

20

04

20

Buscador | Diario.mx
Registrate El Diario Regístrate aquí

En tu Mail

Facebook El Diario Twitter El Diario


Estafa del recorte fiscal continúa

Paul Krugman / The New York Times | Domingo 26 Agosto 2018 | 00:01:00 hrs

Nueva York— ¿Qué ocurrirá si la ola azul se queda corta en las elecciones intermedias? Claramente, a estas alturas, todavía podría suceder: los demócratas seguramente recibirán más votos que los republicanos, porque gracias a la manipulación distrital electoral y la geografía demográfica, el sistema electoral estadounidense otorga peso excesivo a los electores blancos en áreas rurales que todavía tienen fe en el presidente Donald Trump. ¿Qué sucede si, gracias a ese peso excesivo, prevalece la minoría?
Una respuesta, por supuesto, es que seguirán haciendo que la ley proteja al coconspirador en jefe, aún libre de cargos. Para aquellos a los que les preocupa la supervivencia de la democracia en EE. UU., ese tiene que ser el tema más importante en juego en noviembre. Sin embargo, si el Partido Republicano continúa, también habrá otras consecuencias fundamentales para los estadounidenses comunes y corrientes.
En primer lugar, sobran los motivos para creer que un Congreso republicano, liberado de la amenaza inmediata de las elecciones, haría lo que por poco hizo el año pasado, revocar la Ley de Atención Médica Asequible. Esto haría que decenas de millones de estadounidenses se quedaran sin seguro médico y golpearía en especial a los que tienen enfermedades preexistentes. Existe una razón por la que los servicios médicos, no Trump, son el tema central de las campañas demócratas este año.
Sin embargo, el ataque a la red de seguridad social quizá no acabe con la reducción de la expansión de la era de Obama: los programas de mucho tiempo atrás, incluyendo por supuesto a la Seguridad Social y Medicare, también estarían en el patíbulo. ¿Quién lo dice? Los mismos republicanos.
En una entrevista reciente con John Harwood de CNBC, Steve Stivers, representante y presidente del Comité Nacional Republicano del Congreso —de hecho, quien es responsable de contener la ola demócrata—, declaró que, dado el tamaño del déficit presupuestal, el gobierno federal necesita ahorrar y para ello recortará el gasto en programas sociales. Cuando le preguntaron si eso incluía la Seguridad Social y Medicare, admitió que así era.
No es el único en vislumbrar recortes importantes a programas centrales para estadounidenses mayores como el siguiente paso si los republicanos ganan en noviembre. Muchas figuras de renombre en el Partido Republicano, incluyendo el aún presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, y varios senadores, han dicho lo mismo (mientras tanto, grupos vinculados a Ryan han sacado al aire anuncios que atacan y acusan a los demócratas de planear un recorte al financiamiento de Medicare, pero, momento, la coherencia es el talón de Aquiles de las mentes pequeñas y, aparentemente, también la honestidad).
Ahora, los republicanos que exigen recortes al gasto social para equilibrar el presupuesto están demostrando un cinismo extraordinario, que tradicionalmente se define como lo que exhibes cuando matas a tus padres y luego pides clemencia porque te has quedado huérfano. Después de todo, los mismos republicanos que ahora se truenan los dedos por los déficits del presupuesto fueron quienes lo hicieron estallar al promulgar un inmenso recorte fiscal para las corporaciones y los ricos.
Así que tal vez parezca sorprendente que tan solo unos cuantos meses después nuevamente se hagan pasar por cazadores de los déficits y hagan llamados a que se recorte el gasto. Es decir, tal vez parecería sorprendente de no ser por el hecho de que esta ha sido la estrategia presupuestal del Partido Republicano desde hace décadas. Primero, recortan los impuestos. Luego, se quejan del déficit creado por esos recortes fiscales al gasto social. Después, enjuagan y repiten.
Esta estrategia, conocida como "hacer que la bestia pase hambre" se ha venido usando desde los años setenta, cuando economistas republicanos como Alan Greenspan y Milton Friedman comenzaron a declarar que la función de los recortes fiscales para empeorar el presupuesto era "una característica, no un error". Como Greenspan lo dijo abiertamente en 1978, la meta era controlar el gasto con recortes fiscales para reducir los ingresos y luego "confiar en que hay un límite político al gasto deficitario".
Es cierto que cuando los recortes fiscales están sobre la mesa quienes los proponen tratan de negar que aumentarán el déficit, afirmando que proveerán un impulso milagroso a la economía y que la recaudación fiscal de hecho aumentará. Sin embargo, no existe la más mínima evidencia que sustente esta afirmación, y nunca ha quedado claro si alguien con verdadero poder político lo ha creído alguna vez. Por lo general es solo una pantalla de humo para ayudar a esconder las verdaderas intenciones del Partido Republicano.
La interrogante es por qué los republicanos siguen saliéndose con la suya con esta estrategia de "señuelo y cambio".
Hace quince años, escribí un extenso ensayo titulado "The Tax-Cut Con" (La estafa del recorte fiscal) en el que describía el que ya desde entonces se consideraba era un fraude de larga tradición; parece una descripción casi literal de la estrategia republicana en 2017-18. Sin embargo, sigo leyendo análisis de noticias que manifiestan desconcierto ante el hecho de que hombres que eran críticos declarados del déficit en la era de Obama apoyaran con suma alegría un recorte fiscal que hundiría el presupuesto con Trump. Para decir lo evidente: estos hombres nunca fueron críticos de déficits, siempre fue una pose.
La candidez de los medios noticiosos y los autoproclamados centristas sigue siendo algo excepcional. Recuerden, Ryan, quien fue bastante ortodoxo en su determinación de recortar impuestos a los ricos mientras desbarataba los programas para los pobres y la clase media, hasta recibió un premio a la responsabilidad fiscal.
Lo cual nos devuelve a las elecciones intermedias. El Estado de derecho sin duda está en la boleta electoral, al igual que los servicios médicos. No obstante, los electores deben darse cuenta de que la amenaza a los programas de los que dependen es mucho más extensa: si el Partido Republicano conserva la mayoría, la Seguridad Social y Medicare como los conocemos estarán en peligro inminente.
 


  • comentarios

Los comentarios que en la sección de arriba se vierten son responsabilidad de los participantes. Ayúdenos a mantener un intercambio de ideas sano denunciando, mediante un en el ícono de la bandera, cada participación que considere inapropiada. Si el comentario no cumple con LAS REGLAS, será eliminado. Consulte aquí el reglamento.

Bienvenido a nuestro servicio de comentarios. Lo invitamos a analizar, comentar y cuestionar los artículos y reportajes que publica El Diario. Para mantener un intercambio de ideas sano para todos nuestros usuarios, es necesario que siga las reglas que a continuación detallamos. Al participar en el servicio de comentarios usted acepta la aplicación de estas normas.

Usted acepta que es totalmente responsable por el contenido que publica.

No publicará intencionalmente contenido que viole el derecho de autor, marcas registradas, patentes o cualquier otra propiedad intelectual de una tercera persona.

No difundirá contenido difamatorio, obsceno o agresivo que viole el derecho de una tercera persona a la privacidad de acuerdo a las leyes municipales, estatales, federales o incluso internacionales o que sea considerado inapropiado. Indemnizará a Publicaciones Paso del Norte(*), sus empleados y empresas afiliadas de todas y cada una de las demandas y/o dátos (incluyendo, pero no limitándose a honorarios de abogados) que sean presentadas por terceras personas en relación con el contenido que usted publicó. No redactará contenido que discrimine a otras personas por su género, raza, origen étnico, nacionalidad, religión, preferencias sexuales, discapacidades o cualquier otra categoría.

Usted entiende y acepta que El Diario no es responsable por el contenido publicado por terceras personas.
Es de su entendimiento que en los foros de discusión, El Diario supervisa el contenido publicado y se reserva el derecho de eliminar, editar o alterar el contenido que parezca inapropiado por cualquier motivo sin pedir el consentimiento del autor. Nos reservamos el derecho de acuerdo a nuestro propio criterio de retirarle a un usuario el derecho a publicar contenido en nuestro sitio.

Entiende y acepta que los foros de discusión deben ser usados sin propósitos comerciales.
No solicitará recursos o apoyos económicos. No promoverá empresas comerciales o realizará actividades comerciales de ningún tipo en nuestros foros de discusión.

Usted entiende y acepta que el uso de cualquier información obtenida a través de los foros de discusión es bajo su propio riesgo.
El Diario de ninguna manera respalda el contenido que los usuarios difunden, y no puede ni se hará responsable de su veracidad.

Con cada contenido que usted publica, otorga a El Diario sin pago de regalías la licencia irrevocable, perpetua, exclusiva y totalmente sublicenciable para usar, reproducir, modificar, adaptar, publicar, traducir, crear trabajos derivados de, distribuir, realizar y mostrar dicho contenido en su totalidad o partes a nivel mundial y para incorporarlos en sus trabajos de cualquier modo conocido actualmente o desarrollado con posterioridad.







Inicie sesión con cualquiera de las siguientes redes sociales: