Royendo las raíces de los servicios de salud | Opinion El Paso

Opinión El Paso

Diario.mx: Edición Cd. Juárez, Chihuahua, México | Últimas Noticias
Registrate El Diario Regístrate aquí

En tu Mail

Facebook El Diario Twitter El Diario

Domingo 27 Mayo 2018 | 

13

22

14

Secciones

Domingo 27 Mayo 2018 | 

13

22

14

Buscador | Diario.mx
Registrate El Diario Regístrate aquí

En tu Mail

Facebook El Diario Twitter El Diario


Royendo las raíces de los servicios de salud

Paul Krugman / The New York Times | Domingo 13 Mayo 2018 | 00:01:00 hrs

Nueva York— A comienzos de 2017, los republicanos prometieron desatar a la bestia para que arremetiera contra Obamacare, con la finalidad de destruir el programa con un golpe devastador. Sin embargo, ocurrió algo curioso: los electores se percataron de que revocar la Ley de Atención Médica Asequible significaría dejar sin seguro médico a decenas de millones de estadounidenses. No les gustó la idea y suficientes republicanos retrocedieron ante la respuesta negativa que provocó la revocación de Obamacare.

No obstante, los republicanos siguen repudiando la idea de ayudar a los estadounidenses a tener servicios médicos. Así que, no desataron a la bestia, pero trajeron a las termitas. En lugar de tratar de eliminar Obamacare de tajo, están tratando de debilitar el programa con varios actos de sabotaje, mientras esperan que los electores no se den cuenta de quién es responsable por el aumento de las primas y la disminución de cobertura.

Por eso, es importante señalar a los verdaderos culpables.

Lo primero que hay que entender es que Obamacare ha sido un programa extremadamente exitoso. Cuando se aprobó la legislación, los republicanos insistieron en que no lograría aminorar la cantidad de personas sin seguro y crearía un enorme hueco en el presupuesto federal. De hecho, condujo a importantes aumentos en la cobertura, lo cual redujo el índice de no asegurados a su menor nivel en la historia, a un costo relativamente bajo.

Es cierto que la expansión de la cobertura no fue tan grande como se había previsto originalmente, aunque el déficit fue mucho menor de lo que se dice. También es cierto que después de ofrecer pólizas sorprendentemente bajas en las oficinas de Obamacare, las aseguradoras descubrieron que la gente que se registraba estaba más enferma, en promedio, de lo que esperaban, lo cual provocó un aumento en las primas. Sin embargo, a partir del año pasado, los mercados parecieron estabilizarse y las aseguradoras en general tuvieron ganancias.

Nadie afirmaría que Obamacare es perfecto; muchos estadounidenses siguen sin seguro y demasiados con cobertura enfrentan gastos adicionales preocupantemente elevados. A pesar de ello, la reforma de salud cumplió con la mayoría de lo que sus defensores prometieron y no ocasionó ninguno de los desastres que sus opositores predijeron.

A pesar de ello, los republicanos todavía quieren destruirlo. Una razón es que buena parte de la expansión de la cobertura se pagó con impuestos sobre los grandes ingresos, así que su revocación sería una forma de recortar impuestos a los ricos.

En términos generales, los conservadores repudian Obamacare precisamente porque funciona; demuestra que el gobierno en realidad puede ayudar a decenas de millones de estadounidenses a que sus vidas sean mejores y más seguras y, con ello, pone en riesgo su ideología de un gobierno pequeño de bajos impuestos.

Resulta que la revocación completa falló, así que llegó la hora del sabotaje, que está llevándose a cabo en dos frentes.

Uno de esos frentes tiene que ver con la expansión de Medicaid, que probablemente representa más de la mitad de las ganancias en cobertura de Obamacare. Ahora, varios estados controlados por los republicanos están tratando de dificultar la obtención de Medicaid, en específico, al imponer requisitos laborales a los beneficiarios.

¿Cuál es el propósito de estos requisitos laborales? La justificación aparente —eliminar a los beneficiarios de Medicaid sanos que deberían estar trabajando, pero no lo hacen— es ridícula: hay muy pocas personas que cumplen esa descripción. La meta real es sencillamente dificultar el acceso a los servicios de salud, imponiendo informes onerosos y requisitos burocráticos, así como castigar a aquellos que perdieron sus empleos por razones fuera de su control.

El otro frente tiene que ver con reducir el número de gente que se inscribe para obtener cobertura privada. El año pasado, el gobierno de Trump redujo de manera importante el apoyo, es decir, el esfuerzo para permitir que los estadounidenses sepan cuándo y cómo obtener un seguro médico.

El gobierno está promoviendo varios trucos que, en efecto, permitirían que las aseguradoras vuelvan a discriminar a la gente enferma. Cuando el Congreso aprobó un enorme recorte fiscal para las corporaciones y los ricos, también eliminó el mandato individual; es decir, el requisito de que las personas se aseguren incluso si en este momento están sanas.

La evidencia preliminar sugiere que estos esfuerzos de sabotaje ya han revertido parcialmente los incrementos de cobertura alcanzados con Obama; en especial entre los estadounidenses de menores ingresos (curiosamente, todas las pérdidas de cobertura parecen haber ocurrido entre personas que dicen ser republicanos). Lo peor está por llegar.

Verán, el sabotaje del Partido Republicano disuade de manera desproporcionada a los jóvenes y a las personas sanas de inscribirse, lo cual, como dijo un comentarista, “aumenta el costo para los demás dentro de ese mercado”. ¿Quién dijo eso? Tom Price, el primer secretario de Salud y Servicios Humanos del presidente Donald Trump.

Con toda seguridad, las aseguradoras ya están proponiendo importantes incrementos en las primas y, específicamente, atribuyen ese aumento a las acciones del Partido Republicano que están motivando a los estadounidenses sanos a abandonar el mercado, dejando atrás a un grupo de asegurados más enfermo y caro.

Así que esto es lo que va a ocurrir: pronto, muchos estadounidenses recibirán una horrible sorpresa en sus pólizas de seguro; los subsidios federales protegerán a la mayoría, pero no hay forma de que lo hagan con todos. También escucharán las noticias sobre la menor cobertura de seguros y los republicanos dirán: “Ya lo ven, Obamacare es un fracaso”.

Sin embargo, el problema no es Obamacare, son los políticos que desataron esta plaga de termitas y que están haciendo todo lo posible para dejarlos sin cobertura. Es necesario que se les haga responsables de ello.

 

 

 



  • comentarios

Los comentarios que en la sección de arriba se vierten son responsabilidad de los participantes. Ayúdenos a mantener un intercambio de ideas sano denunciando, mediante un en el ícono de la bandera, cada participación que considere inapropiada. Si el comentario no cumple con LAS REGLAS, será eliminado. Consulte aquí el reglamento.

Bienvenido a nuestro servicio de comentarios. Lo invitamos a analizar, comentar y cuestionar los artículos y reportajes que publica El Diario. Para mantener un intercambio de ideas sano para todos nuestros usuarios, es necesario que siga las reglas que a continuación detallamos. Al participar en el servicio de comentarios usted acepta la aplicación de estas normas.

Usted acepta que es totalmente responsable por el contenido que publica.

No publicará intencionalmente contenido que viole el derecho de autor, marcas registradas, patentes o cualquier otra propiedad intelectual de una tercera persona.

No difundirá contenido difamatorio, obsceno o agresivo que viole el derecho de una tercera persona a la privacidad de acuerdo a las leyes municipales, estatales, federales o incluso internacionales o que sea considerado inapropiado. Indemnizará a Publicaciones Paso del Norte(*), sus empleados y empresas afiliadas de todas y cada una de las demandas y/o dátos (incluyendo, pero no limitándose a honorarios de abogados) que sean presentadas por terceras personas en relación con el contenido que usted publicó. No redactará contenido que discrimine a otras personas por su género, raza, origen étnico, nacionalidad, religión, preferencias sexuales, discapacidades o cualquier otra categoría.

Usted entiende y acepta que El Diario no es responsable por el contenido publicado por terceras personas.
Es de su entendimiento que en los foros de discusión, El Diario supervisa el contenido publicado y se reserva el derecho de eliminar, editar o alterar el contenido que parezca inapropiado por cualquier motivo sin pedir el consentimiento del autor. Nos reservamos el derecho de acuerdo a nuestro propio criterio de retirarle a un usuario el derecho a publicar contenido en nuestro sitio.

Entiende y acepta que los foros de discusión deben ser usados sin propósitos comerciales.
No solicitará recursos o apoyos económicos. No promoverá empresas comerciales o realizará actividades comerciales de ningún tipo en nuestros foros de discusión.

Usted entiende y acepta que el uso de cualquier información obtenida a través de los foros de discusión es bajo su propio riesgo.
El Diario de ninguna manera respalda el contenido que los usuarios difunden, y no puede ni se hará responsable de su veracidad.

Con cada contenido que usted publica, otorga a El Diario sin pago de regalías la licencia irrevocable, perpetua, exclusiva y totalmente sublicenciable para usar, reproducir, modificar, adaptar, publicar, traducir, crear trabajos derivados de, distribuir, realizar y mostrar dicho contenido en su totalidad o partes a nivel mundial y para incorporarlos en sus trabajos de cualquier modo conocido actualmente o desarrollado con posterioridad.





Inicie sesión con cualquiera de las siguientes redes sociales: