¿La 'trumpforia' por fin tocó fondo? | Opinion El Paso

Opinión El Paso

Diario.mx: Edición Cd. Juárez, Chihuahua, México | Últimas Noticias
Registrate El Diario Regístrate aquí

En tu Mail

Facebook El Diario Twitter El Diario

Viernes 20 Julio 2018 | 

20

15

13

Secciones

Viernes 20 Julio 2018 | 

20

15

13

Buscador | Diario.mx
Registrate El Diario Regístrate aquí

En tu Mail

Facebook El Diario Twitter El Diario


¿La 'trumpforia' por fin tocó fondo?

Paul Krugman/The New York Times | Viernes 09 Febrero 2018 | 00:01:00 hrs

El mercado de valores no es la economía. Así que el desplome bursátil de hace unos días puede que no signifique nada.

Por un lado, no hay que suponer que hubo una razón específica para la caída de 666 puntos. Cuando las acciones se desplomaron en 1987, el economista Robert Shiller hizo una encuesta en tiempo real sobre las motivaciones de los inversionistas: resultó que todo fue causado por el pánico provocado por ellos mismos. Las personas no estaban vendiendo porque las noticias cambiaron su opinión sobre el valor accionario; simplemente vendieron porque vieron que otros también lo hacían.

Por otro lado, tampoco hay que asumir que el declive en la cotización bursátil nos dice mucho sobre el futuro de la economía. El gran economista Paul Samuelson creó un chiste famoso en el que afirmaba que el mercado de valores había predicho nueve de las últimas cinco recesiones. Por ejemplo, esa caída de 1987 no produjo una recesión, sino un crecimiento sólido.

A pesar de ello, la turbulencia en los mercados debería hacer que analicemos con más profundidad las previsiones económicas. Lo que dicen los datos, argumentaría yo, es que parece que Estados Unidos se está dirigiendo, cuando menos, a una disminución de su tasa de crecimiento. La evidencia disponible sugiere que en la próxima década el crecimiento será aproximadamente del 1.5 por ciento anual, no el 3 por ciento que Donald Trump y sus secuaces siguen prometiendo.

Los datos también sugieren que los activos de riesgo —las acciones, pero también los bonos a largo plazo y las inversiones en inmuebles— podrían presentar un sobreprecio. Dejando de lado la locura del bitcoin, no estamos hablando del colapso de la burbuja puntocom en el año 2000 ni de la inmobiliaria en el año 2006, sino de indicadores estándar que están por encima de los niveles históricos normales. Su regreso a esos niveles podría ser doloroso.

Sobre el desplome: si acaso una noticia lo provocó, fue el informe sobre el empleo en Estados Unidos del 2 de febrero, el cual mostró un aumento importante, pero no considerable, en los salarios. Ahora bien, el incremento en los salarios es bueno.

De hecho, la incapacidad para aumentar los salarios fue una deficiencia muy frustrante de la impresionante y duradera recuperación económica que comenzó a principios del gobierno de Barack Obama.

No obstante, ahora estamos ante evidencias bastante sólidas de que la economía de Estados Unidos está llegando a la ocupación plena. La tasa de desempleo con mediciones bajas solo es una parte de la historia. También está la disposición de los trabajadores a renunciar a sus empleos, algo que no hacen salvo que confíen en que encontrarán otro. Además, ahora los salarios están aumentando, lo cual sugiere que los trabajadores están ganando poder de negociación.

De nuevo, todas estas son buenas noticias, pero significan que el crecimiento futuro de Estados Unidos no puede provenir de que los desempleados consigan trabajo. Tiene que provenir del crecimiento en la cantidad de trabajadores disponibles o del aumento en la productividad; es decir, de una mayor producción por trabajador.

Sin embargo, con el retiro de la generación nacida en la posguerra, los baby boomers, el crecimiento en la población en edad laboral de Estados Unidos, en especial la de los años laborales más productivos, ha caído hasta casi detenerse, mientras que el crecimiento en la productividad ha sido decepcionante. En conjunto, estos factores sugieren una economía que solo puede crecer a la mitad de la velocidad que promete Trump.

¿Los mercados creyeron en Trump? En el mejor de los casos, han actuado como si la economía estadounidense todavía tuviera mucho espacio hacia dónde correr; bajarle los humos a esa creencia debería significar mayores tasas de interés y una menor cotización bursátil, que es justo lo que estamos viendo.

Sin embargo, ¿debería preocuparnos que suceda algo peor que la disminución del crecimiento?

Bueno, pues los precios de los activos sí parecen elevarse: un indicador ampliamente usado de las valuaciones bursátiles los ubica al alza durante quince años, mientras que una medida conceptualmente similar dice que los precios de la vivienda se han contraído un poco menos de la mitad del aumento que causó el gran colapso de la vivienda antes de la gran recesión.

Por separado, estas cifras no son tan alarmantes: las acciones, como dije, no parecen estar tan sobrevaluadas como en el año 2000 y la vivienda está lejos del sobreprecio de 2006. Por otra parte, en esta ocasión ambos mercados están sobrevaluados al mismo tiempo, lo cual aumenta la posibilidad de un desplome dual como el que afectó a Japón a finales de la década de 1980.

Además, si los precios de los activos sufren pérdidas, podríamos esperar que los consumidores —quienes han estado gastando mucho y ahorrando muy poco— se retraigan.

A pesar de ello, todo esto sería manejable bajo el entendido de que podemos contar con que las personas clave que generan política pública actúen de manera eficaz. Y eso es lo que me preocupa.

Sin duda, no es una buena señal que Trump haya despedido a una de las presidentas más destacadas en la historia de la Reserva Federal justo antes de que los mercados comenzaran a dar signos de alarma. Jerome Powell, quien sustituyó a Janet Yellen, parece ser una persona razonable. Sin embargo, no tenemos idea de cómo manejará la crisis en caso de que se desarrolle.

Mientras tanto, el actual secretario del Tesoro —quien asistió a Davos y declaró que “no sabía que se trataba de una élite global”— tal vez sea la persona menos distinguida e informada que haya ocupado ese cargo.

Entonces, ¿se avecinan problemas? Es demasiado pronto para decirlo. Pero de ser así, tengan la seguridad de que tendremos a las peores personas que existen para manejarlos.



  • comentarios

Los comentarios que en la sección de arriba se vierten son responsabilidad de los participantes. Ayúdenos a mantener un intercambio de ideas sano denunciando, mediante un en el ícono de la bandera, cada participación que considere inapropiada. Si el comentario no cumple con LAS REGLAS, será eliminado. Consulte aquí el reglamento.

Bienvenido a nuestro servicio de comentarios. Lo invitamos a analizar, comentar y cuestionar los artículos y reportajes que publica El Diario. Para mantener un intercambio de ideas sano para todos nuestros usuarios, es necesario que siga las reglas que a continuación detallamos. Al participar en el servicio de comentarios usted acepta la aplicación de estas normas.

Usted acepta que es totalmente responsable por el contenido que publica.

No publicará intencionalmente contenido que viole el derecho de autor, marcas registradas, patentes o cualquier otra propiedad intelectual de una tercera persona.

No difundirá contenido difamatorio, obsceno o agresivo que viole el derecho de una tercera persona a la privacidad de acuerdo a las leyes municipales, estatales, federales o incluso internacionales o que sea considerado inapropiado. Indemnizará a Publicaciones Paso del Norte(*), sus empleados y empresas afiliadas de todas y cada una de las demandas y/o dátos (incluyendo, pero no limitándose a honorarios de abogados) que sean presentadas por terceras personas en relación con el contenido que usted publicó. No redactará contenido que discrimine a otras personas por su género, raza, origen étnico, nacionalidad, religión, preferencias sexuales, discapacidades o cualquier otra categoría.

Usted entiende y acepta que El Diario no es responsable por el contenido publicado por terceras personas.
Es de su entendimiento que en los foros de discusión, El Diario supervisa el contenido publicado y se reserva el derecho de eliminar, editar o alterar el contenido que parezca inapropiado por cualquier motivo sin pedir el consentimiento del autor. Nos reservamos el derecho de acuerdo a nuestro propio criterio de retirarle a un usuario el derecho a publicar contenido en nuestro sitio.

Entiende y acepta que los foros de discusión deben ser usados sin propósitos comerciales.
No solicitará recursos o apoyos económicos. No promoverá empresas comerciales o realizará actividades comerciales de ningún tipo en nuestros foros de discusión.

Usted entiende y acepta que el uso de cualquier información obtenida a través de los foros de discusión es bajo su propio riesgo.
El Diario de ninguna manera respalda el contenido que los usuarios difunden, y no puede ni se hará responsable de su veracidad.

Con cada contenido que usted publica, otorga a El Diario sin pago de regalías la licencia irrevocable, perpetua, exclusiva y totalmente sublicenciable para usar, reproducir, modificar, adaptar, publicar, traducir, crear trabajos derivados de, distribuir, realizar y mostrar dicho contenido en su totalidad o partes a nivel mundial y para incorporarlos en sus trabajos de cualquier modo conocido actualmente o desarrollado con posterioridad.





Inicie sesión con cualquiera de las siguientes redes sociales: