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La familia tradicional y el amor a través del Facebook

Francisco E. Padilla/ | Viernes 14 Octubre 2016 | 00:01:00 hrs

La sociedad es una sociedad cambiante, sin duda, siendo prueba de ello la cantidad de opiniones diversas y divergentes posiciones incluyendo la materia política, aún cuando se trate de un mismo tema: la familia, cambio climático, equipos deportivos favoritos, discriminación, xenofobia, amor, paz, guerra, etc.

Sin embargo, hay conceptos que no son relativos, no cambian, como son los valores, los cuáles son las creencias que nos ayudan a definir nuestras posturas, criterios y acciones aplicables en nuestra vida diaria. Lo anterior no puede depender de qué lado amanecemos o de qué genio andamos este día, como tampoco es aceptable que un valor como la vida sea relativo, esto es, que sea valioso para unos pero para otros no. Eso no es posible: la vida es valiosa por sí misma, aún sin connotaciones religiosas ni éticas.

Los valores los podemos diferenciar como valores individuales, tales como lealtad, autoestima, respeto, sentido común, disciplina, paciencia, empatía, agradecimiento, carisma, sencillez, familia, libertad personal, autoconfianza, privacidad, honor, etc.

Otro tipo de valores son los profesionales, tales como autoeducación, comunicación, conciencia cívica, ciudadanía, cooperación, creatividad, buenos hábitos, ética, eficacia y eficiencia, flexibilidad, adaptación al cambio, honestidad, iniciativa, confiabilidad, mejora continua, innovación, habilidad para resolver problemas, capacidad de decisión y seguridad.  

El tema vamos a enfocarlo al valor de la vida, haciendo a la vez una correlación con la pareja que compone la familia tradicional.

El Maestro Marcos Barraza es lo que se pregunta cuando nos hace una exposición científica del origen de la vida humana: ¿Dos padres, dos madres? ¿Qué? En sus apuntes del feminismo y basado en una de las conferencias del genio de la cuántica Edwin Schrodinger, realizada en la Universidad de Dublín, afrima lo siguiente: “la vida es una hermosa danza de energía, información y el concepto científico en termodinámica de entropía, lo que le dio la clave a Watson para descubrir el ADN”. Continúa en su artículo, “el ADN es un ácido nucleico que contiene toda la información que necesita un ser vivo para crecer y desarrollarse. Las unidades fundamentales de esta secuencia se llaman genes y estos se agrupan en cromosomas y el total de información se llama genoma. Tenemos 46 cromosomas agrupados en 23 pares, salvo en las células sexuales donde solo tenemos 23 cromosomas. En el momento de formarse el cigoto, nuestra primer célula,  se forma con 23 cromosomas del hombre y 23 de la mujer. Al que suministra el primer grupo de cromosomas se le ha llamado siempre padre y al que proporciona el otro grupo, madre. Nuestros hermanos tienen un ADN  igual al nuestro, lo único que varía es cuales genes están activos y cuales no, la similitud en el ADN es lo que nos hace ser familia”.

La posición que tengamos acerca de la familia debe ser firme; creemos objetivamente que existen otro tipo de relaciones entre los humanos que bien pueden unir a personas del mismo sexo por atracción carnal y quizá por amor, eso es una realidad que no podemos negar; pero no creemos que puedan ser llamados “matrimonios igualitarios” a esas uniones; más adelante expondremos nuestra opinión de un paralelismo que pudiera existir entre ambas posiciones, pero que nos llevará a la conclusión que no puedan ser conceptualizadas ambas como “matrimonio”.

El papa Francisco a propósito de la teoría Gender, indica que “hay una Guerra mundial para destruir el matrimonio, no con las armas, sino con las ideas, son colonizaciones ideológicas que destruyen, de ellas hay que defenderse”, puntualizó.

Los avances tecnológicos y sociales en los diversos países, como los Europeos, los Asiáticos o los Americanos están bastante distanciados, lo que nos da tendencias e ideologías diversas. Pongamos como ejemplo a México, un país bastante tradicional, donde se está polarizando de una manera muy notoria los que los ciudadanos piensan sobre diversos tópicos, siendo exponencial el porcentaje que opina sobre la corrupción o el tema de los matrimonies igualitarios. Esto queda comprobado en un reciente resultado de la encuestadora Parametría, donde el 59% de los encuestados opina que el matrimonio es solo entre hombre y mujer y un 72% está en contra de la adopción de niños por parte de parejas homosexuales. Sin embargo, la opinión en contrario de la ciudadanía la ha dado la Suprema Corte de ese país, la cual sigue legislando en el sentido de apoyar leyes que están el contraposición de las opiniones ciudadanas. Esto nos lleva a concluir también que dicho gobierno no representa ni en mínima parte a los  ciudadanos Mexicanos a los que debería representar. Gobernar no es seguir la moda.

El punto que podemos tratar también en este artículo es la comunicación que se establece a través de la red social Facebook. Está bien como medio de comunicación entre un hombre y una mujer, pero de ahí a que sin una relación personal previa se tomen otras decisiones más trascendentales, como formar una pareja, consideramos que es totalmente equivocado considerar que es un amor sin haberse conocido y tratado personalmente. Lo anterior es otra consecuencia del uso de los medios masivos de comunicación, bondadosos en sí mismos pues nos dan una comunicación universal, pero que jamás van a substituir la relación personal que se establezca entre dos seres humanos.

El paralelismo posicional que creemos que puede existir entre las diversas opiniones modernas, sea de la identidad sexual de la que de trate, sea de un racista o xenófobo, sólo se puede dar este paralelismo con respeto y tolerancia. Aunque si lo anterior no existe o simplemente no se quiere aplicar, todo se desvanece.

Post Scriptum

El paralelismo enunciado entre las diversas corrientes actuales, requiere llamarle a las cosas por su nombre: el llamado matrimonio es entre un hombre y una mujer, si es otra corriente, pues que le llamen de otra manera y se respete el nombre tradicional.

En cuanto a la adopción, es un derecho del niño el ser adoptado, no de los adoptantes, por lo que aquél requiere que sea depositado y adoptado legalmente por una pareja de un hombre y una mujer para su sano desarrollo; en caso contrario que las leyes lo autoricen a una pareja de hombres o de mujeres, las consecuencias las iremos viendo con el paso de los años.


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