Inspectores de seguridad | Opinion

Opinión

Diario.mx: Edición Cd. Juárez, Chihuahua, México | Últimas Noticias
Registrate El Diario Regístrate aquí

En tu Mail

Facebook El Diario Twitter El Diario

Martes 21 Agosto 2018 | 

1

50

12

Secciones

Martes 21 Agosto 2018 | 

1

50

12

Buscador | Diario.mx
Registrate El Diario Regístrate aquí

En tu Mail

Facebook El Diario Twitter El Diario


Inspectores de seguridad

Cecilia Ester Castañeda
Escritora | Jueves 02 Agosto 2018 | 00:01:00 hrs

Hace poco volví a viajar después de largo tiempo en autobús foráneo. El recorrido entre Ciudad Juárez y Chihuahua, antes tan común para mí, me pareció distinto en muchos sentidos. Uno de ellos fue la seguridad.

Gradualmente he aprendido a poner más atención a los lugares a los que voy. Toda la vida trabajando en los medios en una ciudad donde el miedo ha llegado a sentirse en el aire y en una época global cuando los ataques contra civiles han dejado de ser impensables me ha vuelto más cauta.

O tal vez sea cuestión de edad. Porque no se necesita leer noticias ni vivir en una ciudad violenta para tomar precauciones o aprender a responder durante emergencias. Quizá sólo he adquirido cierto grado de sentido común. 

Me decepcionó no poder ver el paisaje desde el camión donde iba a Chihuahua. Casi todas las cortinas se encontraban cerradas, incluyendo las de la mampara y la puerta que separaba de los pasajeros al chofer. ¡Lástima!, pensé, no puedo apreciar el horizonte, el espacio abierto, los cerros, las nubes, las vacas… ni siquiera alcanzo a distinguir al chofer. ¿Cómo voy a darme cuenta si está distraído, cabeceando, hablando por celular? Al menos eso recuerdo de mis viajes de infancia: la encomienda de mantenernos al pendiente del hombre detrás del volante, de quien dependía que llegáramos sanos y salvos a nuestro destino.

Bueno, los tiempos han cambiado. La mampara es para evitar distractores para el chofer, supuse, o pasajeros de pie en peligro de golpearse con el enorme parabrisas. Afortunadamente ahora los autobuses incluyen cinturones de seguridad y es más fácil salir de la unidad en caso de algún percance, me tranquilicé.

Pero, ¡oh, sorpresa!, mi cinturón no servía, sólo se apreciaban huecos en donde deberían ir los martillos para romper las ventanas y en el espacio del dispositivo empleado a fin de abrir las escotillas del techo nada más había cables. Tomé nota.

Eso fue antes de los tres percances recientes en carretera de autobuses salidos de Ciudad Juárez o con destino a ésta. En cuatro días, informó El Diario, los accidentes dejaron un saldo de casi 20 muertos y decenas de heridos. 

El asunto me dejó un mal sabor de boca. ¿Se hubieran podido evitar dichas tragedias? A 26 años de que 24 personas —20 de ellas estudiantes— perdieran la vida un 19 de julio en Guatemala al caer en un barranco el camión donde viajaba el grupo de danza folklórica Makawi del CBTIS 114, ¿hemos aprendido algo? De ser así, aún tenemos camino por recorrer.

Es hora de tomar en serio las medidas de prevención en la carretera. En el caso de los makawis, se habló de posibles fallas mecánicas. Algunos pasajeros mencionaron negligencias, desorganización y exceso de pasajeros por parte de la compañía —aparentemente “pirata”— a la cual pertenecía el camión volcado el sábado 28 en Nayarit, se informó en El Diario, mientras que en el caso del choque del lunes del autobús con destino a Mazatlán con un tortón algunos medios reportaron “carreras”.

Como nunca, en esta época de tecnología satelital resulta fácil monitorear la velocidad del transporte público en carretera. Ya es controlable. Lamentablemente, datos de la SCT identifican las afueras de Ciudad Juárez como el punto del país donde más se detectan conductores no aptos.

El descanso suficiente entre turnos para los choferes, asimismo, siempre ha representado algo elemental en las operaciones de los autobuses foráneos. Quizá, por ello, tantas veces se ha pasado por alto en aras de aprovechar al máximo la temporada alta. Pero un conductor cansado o fastidiado en un largo tramo monótono puede poner en peligro muchas vidas, ya sea quedándose dormido sin querer o tratando de romper el aburrimiento con un poco de “emoción”.

Pero de alguna manera ni transportistas ni autoridades parecen estar verificando adecuadamente que los estándares de seguridad se cumplan. Por eso, a los ciudadanos nos corresponde hacer las veces de inspectores y organizar nuestros viajes con base a lo observado, reportando las faltas y dando la voz de alerta.

Al viajar por carretera en un servicio público, trátese de un autobús o de un Uber trasladando a un grupo, los pasajeros somos los primeros beneficiados al asegurarnos de que no se juegue con la seguridad ni la velocidad. Recordémoslo.



  • comentarios

Los comentarios que en la sección de arriba se vierten son responsabilidad de los participantes. Ayúdenos a mantener un intercambio de ideas sano denunciando, mediante un en el ícono de la bandera, cada participación que considere inapropiada. Si el comentario no cumple con LAS REGLAS, será eliminado. Consulte aquí el reglamento.

Bienvenido a nuestro servicio de comentarios. Lo invitamos a analizar, comentar y cuestionar los artículos y reportajes que publica El Diario. Para mantener un intercambio de ideas sano para todos nuestros usuarios, es necesario que siga las reglas que a continuación detallamos. Al participar en el servicio de comentarios usted acepta la aplicación de estas normas.

Usted acepta que es totalmente responsable por el contenido que publica.

No publicará intencionalmente contenido que viole el derecho de autor, marcas registradas, patentes o cualquier otra propiedad intelectual de una tercera persona.

No difundirá contenido difamatorio, obsceno o agresivo que viole el derecho de una tercera persona a la privacidad de acuerdo a las leyes municipales, estatales, federales o incluso internacionales o que sea considerado inapropiado. Indemnizará a Publicaciones Paso del Norte(*), sus empleados y empresas afiliadas de todas y cada una de las demandas y/o dátos (incluyendo, pero no limitándose a honorarios de abogados) que sean presentadas por terceras personas en relación con el contenido que usted publicó. No redactará contenido que discrimine a otras personas por su género, raza, origen étnico, nacionalidad, religión, preferencias sexuales, discapacidades o cualquier otra categoría.

Usted entiende y acepta que El Diario no es responsable por el contenido publicado por terceras personas.
Es de su entendimiento que en los foros de discusión, El Diario supervisa el contenido publicado y se reserva el derecho de eliminar, editar o alterar el contenido que parezca inapropiado por cualquier motivo sin pedir el consentimiento del autor. Nos reservamos el derecho de acuerdo a nuestro propio criterio de retirarle a un usuario el derecho a publicar contenido en nuestro sitio.

Entiende y acepta que los foros de discusión deben ser usados sin propósitos comerciales.
No solicitará recursos o apoyos económicos. No promoverá empresas comerciales o realizará actividades comerciales de ningún tipo en nuestros foros de discusión.

Usted entiende y acepta que el uso de cualquier información obtenida a través de los foros de discusión es bajo su propio riesgo.
El Diario de ninguna manera respalda el contenido que los usuarios difunden, y no puede ni se hará responsable de su veracidad.

Con cada contenido que usted publica, otorga a El Diario sin pago de regalías la licencia irrevocable, perpetua, exclusiva y totalmente sublicenciable para usar, reproducir, modificar, adaptar, publicar, traducir, crear trabajos derivados de, distribuir, realizar y mostrar dicho contenido en su totalidad o partes a nivel mundial y para incorporarlos en sus trabajos de cualquier modo conocido actualmente o desarrollado con posterioridad.







Inicie sesión con cualquiera de las siguientes redes sociales: