Socialización del miedo | Opinion

Martes 11 Diciembre 2018 | 

21

00

22

Secciones

Martes 11 Diciembre 2018 | 

21

00

22

Buscador | Diario.mx
Registrate El Diario Regístrate aquí

En tu Mail

Facebook El Diario Twitter El Diario


Socialización del miedo

Sergio Pacheco González/
Analista | Martes 08 Mayo 2018 | 00:01:00 hrs

La violencia se ha expresado en los últimos 12 años a lo largo y ancho del país. En el período reciente y particularmente en 2017 y lo que va de 2018, la violencia en contra de representantes populares, dirigentes de partidos políticos y candidatos a cargos de elección popular también. Como señalaba el periodista Marcos Muedano en El Universal (13 de marzo de 2018), “el proceso electoral que inició el 8 de septiembre de 2017 se ha teñido de rojo, por el asesinato de 63 candidatos a puestos de elección, así como alcaldes, exalcaldes, regidores e integrantes de partidos políticos en diferentes entidades del país”.

La pérdida de vidas entre los actores políticos no ha dejado de suceder. De hecho, este domingo 6 de mayo, fueron asesinados en el estado de Chihuahua, la candidata perredista a regidora en el municipio de Ignacio Zaragoza, Liliana García y el dirigente municipal del Partido Encuentro Social (PES) en la capital del estado, Eduardo Aragón Caraveo. En este contexto y ante el posicionamiento alcanzado por el candidato de la coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, se pueden encontrar algunos argumentos para las medidas tomadas por Televisa y Canal 11, al cancelar los programas del periodista Ricardo Alemán, quien posteó en Twitter: “A John Lennon lo mató un fan. A Versace lo mató un fan. A Selena la mató un fan. A ver a qué hora, chairos”, éstos últimos señalados como fanáticos seguidores de López Obrador en las redes sociales.

Estos hechos deben tomarse en cuenta en un momento de la contienda política, en el que se privilegia la difusión de mensajes que pretenden magnificar la percepción de miedo en la ciudadanía, antes que las propuestas para contener y revertir la violencia, la desigualdad social y mejorar las condiciones de vida de todas y de todos. Quienes promueven la configuración de un escenario de violencia social, deben tomar consciencia de la responsabilidad que les atañe en la materialización de un posible y no deseable desenlace donde se confronten no ideas, sino cuerpos; donde se descalifique y no se argumente; donde el diálogo se cancele y se imponga el autoritarismo.

Así, si se toma en cuenta lo que señala Blanca González Gavaldón (1999, p. 79), cuando indica que la actitud comprende “tres componentes: cognitivo (lo que sé del asunto), afectivo (las emociones que me suscita) y conductual (la conducta que, como consecuencia, desarrollo)”, sin duda la actitud que ciudadanas y ciudadanos adopten frente al proceso electoral y los cargos en disputa puede ser influenciado, por el discurso del miedo. Lo que se tiene que distinguir es cuáles son los argumentos que sirven de base al mismo.

Y esa es la labor que debe realizar cada persona a partir de sus propios procesos de socialización, en tanto, como señala Rossana Reguillo (2000, s.p.):

Mediante la socialización, el individuo debe aprender a [i.e. aprender a] identificar y a discriminar las fuentes de peligro, debe aprender a utilizar y a controlar sus propias reacciones y especialmente, debe incorporar un conjunto de saberes, de procedimientos y de alternativas de respuesta, ante las distintas amenazas percibidas. Así, lo que para una persona puede representar una amenaza, para otra puede pasar desapercibido.

Así, el discurso que promueve el miedo a un incierto futuro, sustentando en imágenes que proceden de actores y momentos distintos a quienes encabezan la opción política, así como de experiencias de otros países, se contrasta con el miedo que está en el presente, no solo en el discurso sino en la vida cotidiana, y se sustenta en la pérdida de miles de mujeres y hombres asesinados, en los cientos de personas desaparecidas y en los miles de robos con violencia. En ese posible contraste se encuentra el juicio que la ciudadanía haga del discurso de la violencia.

En la elección federal de 1994, cuando se presenta la violencia política y surge el Movimiento Zapatista, votó 77.1 por ciento del padrón electoral, 25.1 por ciento más que en la elección anterior. En el municipio de Juárez, votaron en 2007 solo 28 de cada 100 personas registradas. En 2010 y 2013, votaron 29.3 por ciento y 29.6 por ciento respectivamente. La elección de 2016 fue distinta (41.6 por ciento de participación), no obstante que los indicadores de violencia y delito habían disminuido. ¿Dónde está la amenaza?

Referencias

http://www.excelsior.com.mx/nacional/2018/03/13/1226009

González Gavaldón, B. (marzo, 1999). Los estereotipos como factor de socialización en el género. Comunicar, 12, 79-88.

Reguillo, Rossana. (2000). Los laberintos del miedo. Un recorrido para fin de siglo. Revista de Estudios Sociales, 5, 63-72.



  • comentarios

Los comentarios que en la sección de arriba se vierten son responsabilidad de los participantes. Ayúdenos a mantener un intercambio de ideas sano denunciando, mediante un en el ícono de la bandera, cada participación que considere inapropiada. Si el comentario no cumple con LAS REGLAS, será eliminado. Consulte aquí el reglamento.

Bienvenido a nuestro servicio de comentarios. Lo invitamos a analizar, comentar y cuestionar los artículos y reportajes que publica El Diario. Para mantener un intercambio de ideas sano para todos nuestros usuarios, es necesario que siga las reglas que a continuación detallamos. Al participar en el servicio de comentarios usted acepta la aplicación de estas normas.

Usted acepta que es totalmente responsable por el contenido que publica.

No publicará intencionalmente contenido que viole el derecho de autor, marcas registradas, patentes o cualquier otra propiedad intelectual de una tercera persona.

No difundirá contenido difamatorio, obsceno o agresivo que viole el derecho de una tercera persona a la privacidad de acuerdo a las leyes municipales, estatales, federales o incluso internacionales o que sea considerado inapropiado. Indemnizará a Publicaciones Paso del Norte(*), sus empleados y empresas afiliadas de todas y cada una de las demandas y/o dátos (incluyendo, pero no limitándose a honorarios de abogados) que sean presentadas por terceras personas en relación con el contenido que usted publicó. No redactará contenido que discrimine a otras personas por su género, raza, origen étnico, nacionalidad, religión, preferencias sexuales, discapacidades o cualquier otra categoría.

Usted entiende y acepta que El Diario no es responsable por el contenido publicado por terceras personas.
Es de su entendimiento que en los foros de discusión, El Diario supervisa el contenido publicado y se reserva el derecho de eliminar, editar o alterar el contenido que parezca inapropiado por cualquier motivo sin pedir el consentimiento del autor. Nos reservamos el derecho de acuerdo a nuestro propio criterio de retirarle a un usuario el derecho a publicar contenido en nuestro sitio.

Entiende y acepta que los foros de discusión deben ser usados sin propósitos comerciales.
No solicitará recursos o apoyos económicos. No promoverá empresas comerciales o realizará actividades comerciales de ningún tipo en nuestros foros de discusión.

Usted entiende y acepta que el uso de cualquier información obtenida a través de los foros de discusión es bajo su propio riesgo.
El Diario de ninguna manera respalda el contenido que los usuarios difunden, y no puede ni se hará responsable de su veracidad.

Con cada contenido que usted publica, otorga a El Diario sin pago de regalías la licencia irrevocable, perpetua, exclusiva y totalmente sublicenciable para usar, reproducir, modificar, adaptar, publicar, traducir, crear trabajos derivados de, distribuir, realizar y mostrar dicho contenido en su totalidad o partes a nivel mundial y para incorporarlos en sus trabajos de cualquier modo conocido actualmente o desarrollado con posterioridad.







Inicie sesión con cualquiera de las siguientes redes sociales: