De política y cosas peores | La magia y el cine | Opinion

Opinión

Diario.mx: Edición Cd. Juárez, Chihuahua, México | Últimas Noticias
Registrate El Diario Regístrate aquí

En tu Mail

Facebook El Diario Twitter El Diario

Jueves 13 Diciembre 2018 | 

18

07

48

Secciones

Jueves 13 Diciembre 2018 | 

18

07

48

Buscador | Diario.mx
Registrate El Diario Regístrate aquí

En tu Mail

Facebook El Diario Twitter El Diario


De política y cosas peores | La magia y el cine

Armando Fuentes/
Escritor | Martes 06 Marzo 2018 | 00:01:00 hrs

Ciudad México.- Dos cosas reales hay en esta vida: el cine y la literatura. La vida también es bastante real, pero no tanto como las películas y los libros. Millones de hombres vivieron cuando vivió Chaplin. Muchos han desaparecido; Chaplin vive aún. La vida de Cervantes se acabó; don Quijote sigue cabalgando, y a su lado Sancho. Los personajes viven más que las personas, y tienen realidad mayor. Pensemos, por ejemplo, en Rita Hayworth. Este año se celebra el centenario de su nacimiento. Su nombre verdadero era Margarita Carmen Cansino. Su padre, español, era sevillano, lo cual equivale a decir que era dos veces español. Muy joven, casi niña, Margarita trabajó como bailarina en centros nocturnos y bares de Tijuana. Según la leyenda, el coctel margarita fue bautizado así en homenaje a ella. Su belleza y su talento la llevaron al cine. Muchas películas hizo, pero una la inmortalizó: "Gilda". En ese film usó un vestido de escote tan pronunciado que sólo por milagro no se le cayó durante el rodaje. Alguien quiso saber cómo lo había sostenido. Respondió: "Con dos cosas". Gilda llegó a tener más realidad que Rita Hayworth. Decía la actriz que los hombres no se enamoraban de ella, sino de Gilda. Y añadía: "Se acuestan con Gilda y se despiertan conmigo". Uno de los que se enamoró de Gilda -no de Rita- fue Orson Welles. Tres años después ella pidió el divorcio. Explicó: "Puedo aguantar su genialidad, pero no su genio". En los años finales de su vida se le anubló la razón a Rita Hayworth. Cuando alguien le preguntaba su nombre respondía: "Me llamo Gilda". La persona se fue; siguió viviendo el personaje. Tal es la magia del cine. Si se habla de "pueblos mágicos" no cabe duda de que el más mágico de todos los pueblos sigue siendo Hollywood. La ceremonia de entrega de los Óscares crea en el mundo más suspenso que cuando se espera el humo blanco anunciador de que hay un nuevo Papa. Lo vimos el domingo pasado. Lo hemos visto siempre. Magia. Pura magia. David Niven ganó el Óscar al mejor actor por su actuación en "Mesas separadas", película en la cual sólo aparece 16 minutos. Gran personaje el suyo, y gran persona él: cuando murió, la ofrenda floral más grande de las que llegaron a la funeraria la enviaron los maleteros del aeropuerto londinense Heathrow. Decía el listón: "Al más fino caballero que pasó por nuestras salas. Hacía que un maletero se sintiera un rey". Eso es lo que debe hacer toda persona, así sea un personaje: tratar a los demás de tal manera que cada uno se sienta como un rey. Otra buena persona fue Jack Gilford, uno de aquellos deliciosos viejos que figuran en la película Cocoon. Fue él quien popularizó una de las más emblemáticas frases de Hollywood: "El asesino es el mayordomo". Eso le dijo en voz baja el acomodador de un cine de Los Ángeles al hombre que no le dio propina cuando lo llevó a su asiento. Magia es el cine. Y sin embargo todos los que en él salen tendrán que decir lo mismo que Lee Marvin dijo: "¡Ah, la fama! Ponen una estrella con tu nombre en la acera del Boulevard Hollywood. Llegas a verla, orgulloso y feliz, y encuentras sobre ella una caca de perro. Ésa es la historia, amigo. A fin de cuentas ésa es toda la historia". Y tal historia no sólo pertenece al cine: pertenece también a la vida. A fin de cuentas en la vida también ésa es la historia. Toda la historia. Lo dice el Eclesiastés con otras palabras donde no aparece la palabra "caca", pero que sin ser dicha está presente: "Vanidad de vanidades; todo es vanidad". Y aquí pongo otra palabra que tampoco viene en el Eclesiastés: "¡Uta!". FIN.



  • comentarios

Los comentarios que en la sección de arriba se vierten son responsabilidad de los participantes. Ayúdenos a mantener un intercambio de ideas sano denunciando, mediante un en el ícono de la bandera, cada participación que considere inapropiada. Si el comentario no cumple con LAS REGLAS, será eliminado. Consulte aquí el reglamento.

Bienvenido a nuestro servicio de comentarios. Lo invitamos a analizar, comentar y cuestionar los artículos y reportajes que publica El Diario. Para mantener un intercambio de ideas sano para todos nuestros usuarios, es necesario que siga las reglas que a continuación detallamos. Al participar en el servicio de comentarios usted acepta la aplicación de estas normas.

Usted acepta que es totalmente responsable por el contenido que publica.

No publicará intencionalmente contenido que viole el derecho de autor, marcas registradas, patentes o cualquier otra propiedad intelectual de una tercera persona.

No difundirá contenido difamatorio, obsceno o agresivo que viole el derecho de una tercera persona a la privacidad de acuerdo a las leyes municipales, estatales, federales o incluso internacionales o que sea considerado inapropiado. Indemnizará a Publicaciones Paso del Norte(*), sus empleados y empresas afiliadas de todas y cada una de las demandas y/o dátos (incluyendo, pero no limitándose a honorarios de abogados) que sean presentadas por terceras personas en relación con el contenido que usted publicó. No redactará contenido que discrimine a otras personas por su género, raza, origen étnico, nacionalidad, religión, preferencias sexuales, discapacidades o cualquier otra categoría.

Usted entiende y acepta que El Diario no es responsable por el contenido publicado por terceras personas.
Es de su entendimiento que en los foros de discusión, El Diario supervisa el contenido publicado y se reserva el derecho de eliminar, editar o alterar el contenido que parezca inapropiado por cualquier motivo sin pedir el consentimiento del autor. Nos reservamos el derecho de acuerdo a nuestro propio criterio de retirarle a un usuario el derecho a publicar contenido en nuestro sitio.

Entiende y acepta que los foros de discusión deben ser usados sin propósitos comerciales.
No solicitará recursos o apoyos económicos. No promoverá empresas comerciales o realizará actividades comerciales de ningún tipo en nuestros foros de discusión.

Usted entiende y acepta que el uso de cualquier información obtenida a través de los foros de discusión es bajo su propio riesgo.
El Diario de ninguna manera respalda el contenido que los usuarios difunden, y no puede ni se hará responsable de su veracidad.

Con cada contenido que usted publica, otorga a El Diario sin pago de regalías la licencia irrevocable, perpetua, exclusiva y totalmente sublicenciable para usar, reproducir, modificar, adaptar, publicar, traducir, crear trabajos derivados de, distribuir, realizar y mostrar dicho contenido en su totalidad o partes a nivel mundial y para incorporarlos en sus trabajos de cualquier modo conocido actualmente o desarrollado con posterioridad.







Inicie sesión con cualquiera de las siguientes redes sociales: