Opinión

Diario.mx: Edición Cd. Juárez, Chihuahua, México | Últimas Noticias
Registrate El Diario Regístrate aquí

En tu Mail

Facebook El Diario Twitter El Diario

Lunes 19 Febrero 2018 | 

16

47

23

Secciones

Lunes 19 Febrero 2018 | 

16

47

23

Buscador | Diario.mx
Registrate El Diario Regístrate aquí

En tu Mail

Facebook El Diario Twitter El Diario

El machismo, otro protagonista en la política

Sergio Pacheco González/
Analista | Martes 13 Febrero 2018 | 00:01:00 hrs

Recientes sucesos protagonizados por personas públicas han atraído la atención en los ámbitos internacional, nacional y local. Al considerar las formas y maneras de sus expresiones, así como el hecho de que se trata de varones en posiciones donde se toman decisiones que las más de las veces tienen influencia, positiva o negativa, en amplios grupos de población, es pertinente reflexionar sobre la relevancia del ejercicio de la masculinidad, en este sentido hegemónica, prevaleciente en el proceder de quienes han asumido tras su participación en la arena política, la acción gubernamental.

Tal es el caso, por ejemplo, de Donald Trump, el actual presidente de Estados Unidos de América, quien, en un tweet, al parecer su manera preferida de comunicar, expresó, refiriéndose al jefe de estado de Corea del Norte, Kim Jong-un lo siguiente: "¿Podría alguien dentro de su débil y hambriento régimen informarle que yo también tengo un Botón Nuclear, pero que el mío es mucho más grande y más poderoso, y que el mío sí funciona?”. (http://www.elfinanciero.com.mx/mundo/trump-habla-de-boton-nuclear-pero-en-realidad-no-lo-tiene.html).

El tono denigrante para referirse al gobierno norcoreano y la connotación sexual con acento jactancioso que ha empleado para acentuar la capacidad de ofender que posee (en lo personal, no el régimen que administra), dan muestra de la personalización del poder y por consecuencia, de lo alejada que se encuentra su concepción de ser representante popular, de la búsqueda del bien común. Al respecto, vale la pena recuperar lo expresado por Carlos Monsiváis, el 20 de febrero de 1993, en la entrevista que otorgó a Matthew Gutmann: “Ser macho es una actitud. Hay gestos, movimientos. Es la creencia de que la potencia genital tiene la llave del universo … Va desde la noción del peligro hasta la noción de presumir; esa es la diferencia entre macho y hombre.” (1996, 2007, p. 229). La expresión machista es evidente, lo que la incuba es aún más relevante.

Algo semejante, si bien no se conoce referencia sexual alguna, se presentó en el desencuentro que protagonizaron el alcalde y un conocido periodista y jefe de noticias de un canal local de televisión. En este caso, parece ilustrarse ese atributo propio de una masculinidad en la que prevalece una actitud de confrontación, antes que la práctica de esa competencia que es sustantiva de la acción política: el diálogo, situación discordante en tanto involucra a dos personas formadas en el ámbito de la comunicación. Como señala Stevens (citado por Gutmann, p. 223), el machismo se expresa como un culto a la virilidad: “las principales características de este culto son la agresividad e intransigencia exageradas en las relaciones interpersonales de hombre a hombre…” No hay manera de saber, con la información conocida, qué tan exacerbadas fueron, de una y otra parte, las expresiones vertidas en el desencuentro, lo que sí parece corroborarse, es que, en el proceso de formación de la masculinidad, sigue favoreciéndose la competencia y la confrontación, antes que la sensibilidad, el diálogo y la mesura.

Otra faceta de esta masculinidad la manifestó el presidente de uno de los principales partidos políticos. En su expresión, manifestó diáfanamente la intersección entre raza y género: “A los prietos de #Morena les vamos a demostrar que son prietos pero ya no aprietan”, según se lee en el tweet que ha sido reproducido en múltiples medios escritos, así como en las redes sociales. El autor del enunciado reconoce el dejo racista: “Mi comentario jamás fue referido a las personas que tienen mi mismo color de piel, del cual me siento orgulloso. Ofrezco una sincera disculpa.” No se percibe el énfasis machista que implica, pues como sugiere Aurora Loyo en un tweet alusivo a este hecho, al señalar que el autor de la expresión al intentar excusarse, como las “notas de prensa y comentaristas omiten referirse a lo de ‘no aprietan’. Raro no?” [sic] (@sociobservermex)

En este sentido, como escribiera Octavio Paz, en El laberinto de la soledad (1950): “Es imposible no advertir la semejanza que guarda el ‘macho’ con la del conquistador español. Ése es el modelo -más mítico que real- que rige las representaciones que el pueblo mexicano se ha hecho de los poderosos: caciques, señores feudales, hacendados, políticos, generales, capitanes de industria. Todos ellos son ‘machos’, ‘chingones’.”


  • comentarios

Los comentarios que en la sección de arriba se vierten son responsabilidad de los participantes. Ayúdenos a mantener un intercambio de ideas sano denunciando, mediante un en el ícono de la bandera, cada participación que considere inapropiada. Si el comentario no cumple con LAS REGLAS, será eliminado. Consulte aquí el reglamento.

Bienvenido a nuestro servicio de comentarios. Lo invitamos a analizar, comentar y cuestionar los artículos y reportajes que publica El Diario. Para mantener un intercambio de ideas sano para todos nuestros usuarios, es necesario que siga las reglas que a continuación detallamos. Al participar en el servicio de comentarios usted acepta la aplicación de estas normas.

Usted acepta que es totalmente responsable por el contenido que publica.

No publicará intencionalmente contenido que viole el derecho de autor, marcas registradas, patentes o cualquier otra propiedad intelectual de una tercera persona.

No difundirá contenido difamatorio, obsceno o agresivo que viole el derecho de una tercera persona a la privacidad de acuerdo a las leyes municipales, estatales, federales o incluso internacionales o que sea considerado inapropiado. Indemnizará a Publicaciones Paso del Norte(*), sus empleados y empresas afiliadas de todas y cada una de las demandas y/o dátos (incluyendo, pero no limitándose a honorarios de abogados) que sean presentadas por terceras personas en relación con el contenido que usted publicó. No redactará contenido que discrimine a otras personas por su género, raza, origen étnico, nacionalidad, religión, preferencias sexuales, discapacidades o cualquier otra categoría.

Usted entiende y acepta que El Diario no es responsable por el contenido publicado por terceras personas.
Es de su entendimiento que en los foros de discusión, El Diario supervisa el contenido publicado y se reserva el derecho de eliminar, editar o alterar el contenido que parezca inapropiado por cualquier motivo sin pedir el consentimiento del autor. Nos reservamos el derecho de acuerdo a nuestro propio criterio de retirarle a un usuario el derecho a publicar contenido en nuestro sitio.

Entiende y acepta que los foros de discusión deben ser usados sin propósitos comerciales.
No solicitará recursos o apoyos económicos. No promoverá empresas comerciales o realizará actividades comerciales de ningún tipo en nuestros foros de discusión.

Usted entiende y acepta que el uso de cualquier información obtenida a través de los foros de discusión es bajo su propio riesgo.
El Diario de ninguna manera respalda el contenido que los usuarios difunden, y no puede ni se hará responsable de su veracidad.

Con cada contenido que usted publica, otorga a El Diario sin pago de regalías la licencia irrevocable, perpetua, exclusiva y totalmente sublicenciable para usar, reproducir, modificar, adaptar, publicar, traducir, crear trabajos derivados de, distribuir, realizar y mostrar dicho contenido en su totalidad o partes a nivel mundial y para incorporarlos en sus trabajos de cualquier modo conocido actualmente o desarrollado con posterioridad.

Inicie sesión con cualquiera de las siguientes redes sociales: