Lo único, preservar la paz | Opinion

Opinión

Diario.mx: Edición Cd. Juárez, Chihuahua, México | Últimas Noticias
Registrate El Diario Regístrate aquí

En tu Mail

Facebook El Diario Twitter El Diario

Jueves 16 Agosto 2018 | 

0

00

06

Secciones

Jueves 16 Agosto 2018 | 

0

00

06

Buscador | Diario.mx
Registrate El Diario Regístrate aquí

En tu Mail

Facebook El Diario Twitter El Diario


Lo único, preservar la paz

Javier Cuéllar/
Abogado | Miércoles 07 Febrero 2018 | 00:01:00 hrs

Es la segunda época en que los chihuahuenses hemos visto desbaratarse la armonía social en nuestro entorno y aposentarse entre nosotros un estado de guerra intestina no declarada, perpetrada por las bandas del crimen organizado sin que ninguna autoridad haga algo realmente efectivo para preservar el Estado de Derecho.

No tenemos nada, todo es incierto porque nuestras posesiones y derechos son nada cuando alguien sin justificación nos priva de la vida y de la tranquilidad, de la seguridad de vivir para estructurar y ejecutar nuestros planes de progreso que nada son ante la inminencia de la muerte.

Nada se puede fincar en la zozobra de la muerte tal vez siquiera un pequeño plan de vida que nos proporcione alguna seguridad de seguir viviendo, no podemos pasar nuestra existencia asistiendo a funerales que incluyen el nuestro propio.

Por eso San Agustín de Hipona nos dijo: “La paz constituye un bien tal, que no cabe desear otro más preciado ni poseer otro más útil.” Y todas estas consideraciones vienen al caso por la masacre perpetrada el sábado pasado en el Club Gallístico Santa Clara de la ciudad de Chihuahua, donde una pequeña célula del crimen organizado disparó armas de alto poder en contra de los asistentes a ese club causando la muerte de seis personas e hiriendo a quince más en un hecho que permanecerá seguramente en la impunidad como todos los crímenes que se han cometido en los últimos años en el estado y que ahora enluta tristemente a todo el estado en una macabra similitud al perpetrado hace unos años en la colonia Villas de Salvárcar y en un centro de rehabilitación de adictos en nuestra frontera. Una masacre sin sentido, sin otro objetivo que el de esparcir el terror mortal en la sociedad chihuahuense.

No se ve otra utilidad que la de difundir el terror por medio del desprecio a la vida de tantas personas inocentes entre las que se encuentran niños, mujeres y ancianos además de incontables ciudadanos, como que alguien está interesado en que la cadencia de la vida comunitaria se vea interrumpida por el temor a la muerte inesperada. ¿Por qué? ¿Para qué?.

Lo cierto es que ante esta serie de asesinatos podemos entender que un estado de ingobernabilidad se está aposentando claramente en nuestro medio y que nuestras autoridades poco o nada han hecho para preservar el estado de derecho y de tranquilidad social, claramente se aprecia que no tienen ni tan siquiera un plan mínimo para hacer frente a esa ola de violencia asesina y criminal que nos está asfixiando.

No se trata de traer a la entidad montones de gendarmería que en otras épocas no hicieron otra cosa que atracar escudados en su charolas de prepotencia, hordas de sedicentes policías que por ahora han sido repudiados en el estado de Jalisco por sus abusos y sus fechorías; no, se trata de iniciar jornadas de investigación policiaca discreta que prepare el camino para dar golpes certeros a la estructura de las bandas del crimen organizado y también al desorganizado.

No se trata de orquestar gavillas que vengan a hacer su año de Hidalgo en las postrimerías de la administración federal. Se debe organizar una persecución sistemática y con criterios de detectives para hacer un combate efectivo a los criminales.

Lo único que nuestras autoridades deben hacer por ahora es concentrarse en restablecer el orden constitucional y la paz pública porque si no lo hacen estaremos ante un gobierno fallido en sus tres esferas. La vida en nuestro estado de Chihuahua será prácticamente imposible.

Restablecer el orden y la paz es lo único primordial, lo demás nos resulta superfluo ante el peligro de perder la vida. ¿O esperan que organicemos una caravana de San Judas a la Catedral? Total, ya vimos que sí funcionan.



  • comentarios

Los comentarios que en la sección de arriba se vierten son responsabilidad de los participantes. Ayúdenos a mantener un intercambio de ideas sano denunciando, mediante un en el ícono de la bandera, cada participación que considere inapropiada. Si el comentario no cumple con LAS REGLAS, será eliminado. Consulte aquí el reglamento.

Bienvenido a nuestro servicio de comentarios. Lo invitamos a analizar, comentar y cuestionar los artículos y reportajes que publica El Diario. Para mantener un intercambio de ideas sano para todos nuestros usuarios, es necesario que siga las reglas que a continuación detallamos. Al participar en el servicio de comentarios usted acepta la aplicación de estas normas.

Usted acepta que es totalmente responsable por el contenido que publica.

No publicará intencionalmente contenido que viole el derecho de autor, marcas registradas, patentes o cualquier otra propiedad intelectual de una tercera persona.

No difundirá contenido difamatorio, obsceno o agresivo que viole el derecho de una tercera persona a la privacidad de acuerdo a las leyes municipales, estatales, federales o incluso internacionales o que sea considerado inapropiado. Indemnizará a Publicaciones Paso del Norte(*), sus empleados y empresas afiliadas de todas y cada una de las demandas y/o dátos (incluyendo, pero no limitándose a honorarios de abogados) que sean presentadas por terceras personas en relación con el contenido que usted publicó. No redactará contenido que discrimine a otras personas por su género, raza, origen étnico, nacionalidad, religión, preferencias sexuales, discapacidades o cualquier otra categoría.

Usted entiende y acepta que El Diario no es responsable por el contenido publicado por terceras personas.
Es de su entendimiento que en los foros de discusión, El Diario supervisa el contenido publicado y se reserva el derecho de eliminar, editar o alterar el contenido que parezca inapropiado por cualquier motivo sin pedir el consentimiento del autor. Nos reservamos el derecho de acuerdo a nuestro propio criterio de retirarle a un usuario el derecho a publicar contenido en nuestro sitio.

Entiende y acepta que los foros de discusión deben ser usados sin propósitos comerciales.
No solicitará recursos o apoyos económicos. No promoverá empresas comerciales o realizará actividades comerciales de ningún tipo en nuestros foros de discusión.

Usted entiende y acepta que el uso de cualquier información obtenida a través de los foros de discusión es bajo su propio riesgo.
El Diario de ninguna manera respalda el contenido que los usuarios difunden, y no puede ni se hará responsable de su veracidad.

Con cada contenido que usted publica, otorga a El Diario sin pago de regalías la licencia irrevocable, perpetua, exclusiva y totalmente sublicenciable para usar, reproducir, modificar, adaptar, publicar, traducir, crear trabajos derivados de, distribuir, realizar y mostrar dicho contenido en su totalidad o partes a nivel mundial y para incorporarlos en sus trabajos de cualquier modo conocido actualmente o desarrollado con posterioridad.







Inicie sesión con cualquiera de las siguientes redes sociales: