Quijotes del vino | Opinion

Opinión

Diario.mx: Edición Cd. Juárez, Chihuahua, México | Últimas Noticias
Registrate El Diario Regístrate aquí

En tu Mail

Facebook El Diario Twitter El Diario

Lunes 19 Noviembre 2018 | 

2

34

44

Secciones

Lunes 19 Noviembre 2018 | 

2

34

44

Buscador | Diario.mx
Registrate El Diario Regístrate aquí

En tu Mail

Facebook El Diario Twitter El Diario


Quijotes del vino

Sergio Sarmiento | Lunes 21 Agosto 2017 | 00:01:00 hrs

Ensenada, BC— Las fiestas de la vendimia se ensombrecieron este año por la muerte, el 15 de agosto, de Hans Paul Backhoff Escudero, nacido en 1946. Él y un grupo de amigos fundaron Monte Xanic en 1987 con la idea de producir un vino mexicano de calidad.

Era una apuesta arriesgada. El gobierno mexicano estaba abriendo las fronteras tras décadas de proteccionismo, lo que reducía los precios de los vinos importados. Los consumidores mexicanos, la mayoría de clase media y media alta, despreciaban el vino mexicano y preferían el importado sin hacer caso a la calidad. La producción nacional estaba sufriendo una dolorosa depuración. En medio del malinchismo, pretender lanzar vinos mexicanos de calidad a precio alto parecía un sueño imposible.

Treinta años después los vinos mexicanos se han ganado un lugar de respeto en un mercado cada vez más exigente. Las medallas en las catas ciegas de las competencias internacionales lo prueban. Hoy hay más de un centenar de casas productoras en el municipio de Ensenada, Baja California. Monte Xanic está hoy bajo el mando de Hans Backhoff Guerrero, hijo del fundador. 

Este sábado 19 de agosto asistí a la inauguración de la sala de degustación de Vinos de la Reina. El proyecto fue iniciado hace más de una década por mi amigo Roberto Curiel, cuya muerte nos sorprendió en 2016. Las hermosas instalaciones encajan bien en el paisaje árido del valle de Guadalupe. Es un proyecto que vi desde que era un terreno y un sueño, y que hoy fructifica por decisión de su viuda, Socorro, y sus hijos Roberto y Rubén Curiel Amaya.

La familia me pide hablar, pero se me quiebra la voz. Recuerdo cuando mi amigo hablaba de haber comprado los primeros sarmientos para sus viñedos en Paso Robles, California, a lo que yo le respondía: "Los Sarmientos no se venden." Cada vida está hecha de pequeñas anécdotas que al final son lo único que nos queda. Entiendo que es un lugar común hablar del ciclo de la vida, o de la muerte que se convierte en preludio de nueva vida; pero los lugares comunes, además de ser comunes, pueden ser ciertos.

Ayer se llevó a cabo el concurso de paellas en Viña de Liceaga, el evento que pone fin a las fiestas de la vendimia. Por primera vez en varios años no tengo oportunidad de quedarme. Pienso, sin embargo, en la historia de la vinícola, también ejemplo del inevitable lugar común de la vida. Eduardo Liceaga compró las tierras en 1982 y celebró su primera vendimia en 1993. Después de su fallecimiento, el esfuerzo lo ha continuado su viuda Myrna, una mujer querida y respetada. No muy lejos se encuentra el rancho El Mogor, donde se produce el Mogor Badan. Hoy la casa la lleva Natalia Badan, quien ha asumido la responsabilidad después de la muerte de su hermano Antonio.

Este año me invade un dejo de tristeza al concluir las fiestas de la vendimia. Mientras la producción vinícola mexicana asciende en calidad, algunos de los héroes que arriesgaron su patrimonio en este esfuerzo se van quedando en el camino. Las nuevas generaciones asumen el reto y llevan la antorcha hacia adelante. Supongo que debemos ver esta renovación con alegría, pero llevo en la cabeza las palabras de Camillo Magoni en su Historia de la vid y el vino en la península de Baja California: "Brindo por los pioneros, los Quijotes del vino, famosos y anónimos, todos los que con su esfuerzo colaboraron y abrieron el camino para hacer realidad lo que hoy conocemos y disfrutamos en Baja California".

Desorden

En otras circunstancias la destitución de Steve Bannon, el ultraconservador estratega de la Casa Blanca, habría sido motivo de celebración. El problema es que refleja un desorden en el gobierno de Donald Trump que resulta extraordinariamente peligroso.

Twitter: @SergioSarmiento



  • comentarios

Los comentarios que en la sección de arriba se vierten son responsabilidad de los participantes. Ayúdenos a mantener un intercambio de ideas sano denunciando, mediante un en el ícono de la bandera, cada participación que considere inapropiada. Si el comentario no cumple con LAS REGLAS, será eliminado. Consulte aquí el reglamento.

Bienvenido a nuestro servicio de comentarios. Lo invitamos a analizar, comentar y cuestionar los artículos y reportajes que publica El Diario. Para mantener un intercambio de ideas sano para todos nuestros usuarios, es necesario que siga las reglas que a continuación detallamos. Al participar en el servicio de comentarios usted acepta la aplicación de estas normas.

Usted acepta que es totalmente responsable por el contenido que publica.

No publicará intencionalmente contenido que viole el derecho de autor, marcas registradas, patentes o cualquier otra propiedad intelectual de una tercera persona.

No difundirá contenido difamatorio, obsceno o agresivo que viole el derecho de una tercera persona a la privacidad de acuerdo a las leyes municipales, estatales, federales o incluso internacionales o que sea considerado inapropiado. Indemnizará a Publicaciones Paso del Norte(*), sus empleados y empresas afiliadas de todas y cada una de las demandas y/o dátos (incluyendo, pero no limitándose a honorarios de abogados) que sean presentadas por terceras personas en relación con el contenido que usted publicó. No redactará contenido que discrimine a otras personas por su género, raza, origen étnico, nacionalidad, religión, preferencias sexuales, discapacidades o cualquier otra categoría.

Usted entiende y acepta que El Diario no es responsable por el contenido publicado por terceras personas.
Es de su entendimiento que en los foros de discusión, El Diario supervisa el contenido publicado y se reserva el derecho de eliminar, editar o alterar el contenido que parezca inapropiado por cualquier motivo sin pedir el consentimiento del autor. Nos reservamos el derecho de acuerdo a nuestro propio criterio de retirarle a un usuario el derecho a publicar contenido en nuestro sitio.

Entiende y acepta que los foros de discusión deben ser usados sin propósitos comerciales.
No solicitará recursos o apoyos económicos. No promoverá empresas comerciales o realizará actividades comerciales de ningún tipo en nuestros foros de discusión.

Usted entiende y acepta que el uso de cualquier información obtenida a través de los foros de discusión es bajo su propio riesgo.
El Diario de ninguna manera respalda el contenido que los usuarios difunden, y no puede ni se hará responsable de su veracidad.

Con cada contenido que usted publica, otorga a El Diario sin pago de regalías la licencia irrevocable, perpetua, exclusiva y totalmente sublicenciable para usar, reproducir, modificar, adaptar, publicar, traducir, crear trabajos derivados de, distribuir, realizar y mostrar dicho contenido en su totalidad o partes a nivel mundial y para incorporarlos en sus trabajos de cualquier modo conocido actualmente o desarrollado con posterioridad.







Inicie sesión con cualquiera de las siguientes redes sociales: