Opinión

Diario.mx: Edición Cd. Juárez, Chihuahua, México | Últimas Noticias
Registrate El Diario Regístrate aquí

En tu Mail

Facebook El Diario Twitter El Diario

Martes 21 Noviembre 2017 | 

15

50

20

Secciones

Martes 21 Noviembre 2017 | 

15

50

20

Buscador | Diario.mx
Registrate El Diario Regístrate aquí

En tu Mail

Facebook El Diario Twitter El Diario

Violencia pretendidamente religiosa

Ángel Verdugo | Sábado 15 Abril 2017 | 00:01:00 hrs

Ciudad de México— ¿Recuerda usted un nivel de violencia ligado a cuestiones pretendidamente religiosas, como el que hoy vemos y padecemos?.

Como sabe usted, la violencia terrorista no es algo nuevo en la escena política mundial. ¿Ya olvidó los secuestros de rehenes, y la destrucción de aviones de líneas comerciales, allá por los años setenta? ¿Y lo sucedido en Munich también lo dejó en el olvido?.

¿Qué nuevo elemento vemos hoy en esa violencia la cual, sin el menor sentido y lógica, mata de la manera más salvaje y sanguinaria a miles de inocentes en el mundo? La pretendida y falsa e hipócrita justificación religiosa.

Hace 40 o 50 años, los guerrilleros palestinos eran declaradamente revolucionarios, y su visión del mundo estaba soportada en el marxismo-leninismo y llevaban a cabo, decían, una guerra justa en contra del despojo de sus territorios por parte de las fuerzas del sionismo apoyado éste, ¿por quién más? Por el Imperialismo Yanqui. Ésta era la explicación de una lucha que, si bien sangrienta, jamás llegó a los niveles de salvajismo y locura que hoy vemos.

En los tiempos que corren, ¿hay alguien con dos dedos de frente que acepte, que lo que hacen los grupos terroristas que enarbolan como justificación una falsa religión (en nombre de la cual, antes de inmolarse, gritan desde la irracionalidad producto de la insania, que su también pretendido Dios es grande), es para convertir a los infieles? ¿En verdad, alguien en su sano juicio podría pensar hoy, que así convertirán a su supuesta fe a más de seis mil millones de terrícolas, infieles todos?.

Por otra parte, si aceptáremos –para demostrar la imposibilidad y falta de lógica de sus decires–, que la vía que utilizan fuere la correcta, ¿cuántos miles de años les tomaría convertirnos a su falsa religión? ¿Acaso no hay alguien en esos grupos de asesinos sanguinarios y desquiciados, que posea una mínima racionalidad para que, con base en ella les explique que por esa vía nada conseguirán, salvo ser aniquilados más temprano que tarde?.

Si bien la violencia con bases supuestamente religiosas no es algo nuevo en el desarrollo de la humanidad, las religiones que la practicaron –el catolicismo de manera destacada–, entendieron hace siglos que eso no era productivo y en consecuencia, abandonaron dicha práctica.

Sin embargo, por razones que nadie se atreve a expresar, por el simple y justificado temor a ser decapitado, los que hoy se definen como seguidores de algo que yace en la peor de las confusiones desde hace trece o catorce siglos, matan casi por deporte, más que por extender sus creencias religiosas en el planeta.

Ayer, Viernes de Crucifixión, fue el día –sin duda– más importante para el monoteísmo cristiano; hace casi dos mil años, Jesús murió en la cruz para salvarnos, y redimir nuestros pecados. Sin embargo, su prédica no estuvo marcada por la violencia, y sí por la palabra que pretendía convencer de la existencia de un solo Dios frente a los muchos de la religión del imperio dominante en la región donde vivió y murió aquél.

Frente a esa visión –de una de las creencias más influyentes en el avance de la humanidad como lo fue el cristianismo–, ¿piensan los que hoy pretenden con una conducta propia de salvajes, de cavernarios—, que convertirán a miles de millones en seguidores de su pretendida religión? ¿Estamos acaso ante una muestra de la peor de las locuras, la que asesina por el placer mismo de asesinar?.

 


  • comentarios

Los comentarios que en la sección de arriba se vierten son responsabilidad de los participantes. Ayúdenos a mantener un intercambio de ideas sano denunciando, mediante un en el ícono de la bandera, cada participación que considere inapropiada. Si el comentario no cumple con LAS REGLAS, será eliminado. Consulte aquí el reglamento.

Bienvenido a nuestro servicio de comentarios. Lo invitamos a analizar, comentar y cuestionar los artículos y reportajes que publica El Diario. Para mantener un intercambio de ideas sano para todos nuestros usuarios, es necesario que siga las reglas que a continuación detallamos. Al participar en el servicio de comentarios usted acepta la aplicación de estas normas.

Usted acepta que es totalmente responsable por el contenido que publica.

No publicará intencionalmente contenido que viole el derecho de autor, marcas registradas, patentes o cualquier otra propiedad intelectual de una tercera persona.

No difundirá contenido difamatorio, obsceno o agresivo que viole el derecho de una tercera persona a la privacidad de acuerdo a las leyes municipales, estatales, federales o incluso internacionales o que sea considerado inapropiado. Indemnizará a Publicaciones Paso del Norte(*), sus empleados y empresas afiliadas de todas y cada una de las demandas y/o dátos (incluyendo, pero no limitándose a honorarios de abogados) que sean presentadas por terceras personas en relación con el contenido que usted publicó. No redactará contenido que discrimine a otras personas por su género, raza, origen étnico, nacionalidad, religión, preferencias sexuales, discapacidades o cualquier otra categoría.

Usted entiende y acepta que El Diario no es responsable por el contenido publicado por terceras personas.
Es de su entendimiento que en los foros de discusión, El Diario supervisa el contenido publicado y se reserva el derecho de eliminar, editar o alterar el contenido que parezca inapropiado por cualquier motivo sin pedir el consentimiento del autor. Nos reservamos el derecho de acuerdo a nuestro propio criterio de retirarle a un usuario el derecho a publicar contenido en nuestro sitio.

Entiende y acepta que los foros de discusión deben ser usados sin propósitos comerciales.
No solicitará recursos o apoyos económicos. No promoverá empresas comerciales o realizará actividades comerciales de ningún tipo en nuestros foros de discusión.

Usted entiende y acepta que el uso de cualquier información obtenida a través de los foros de discusión es bajo su propio riesgo.
El Diario de ninguna manera respalda el contenido que los usuarios difunden, y no puede ni se hará responsable de su veracidad.

Con cada contenido que usted publica, otorga a El Diario sin pago de regalías la licencia irrevocable, perpetua, exclusiva y totalmente sublicenciable para usar, reproducir, modificar, adaptar, publicar, traducir, crear trabajos derivados de, distribuir, realizar y mostrar dicho contenido en su totalidad o partes a nivel mundial y para incorporarlos en sus trabajos de cualquier modo conocido actualmente o desarrollado con posterioridad.

Inicie sesión con cualquiera de las siguientes redes sociales: