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A 5 años, Fiscalía da sexta versión sobre crimen de ‘El Choco’: asesino está muerto

Luz del Carmen Sosa
El Diario

2013-11-12

A cinco años del asesinato del periodista José Armando Rodríguez Carreón, la Fiscalía de Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión (Feadle), que atrajo el caso hace tres meses, dio a conocer una sexta versión en la que Julio Gómez o Julio Torres, quien supuestamente disparó contra el reportero, ya está muerto.
Las declaraciones que sustentan esta línea de investigación fueron obtenidas de un testigo protegido, de un ex policía municipal ya fallecido y de Juan Alfredo Soto Arias, apodado “El Arnold” o “El Siete”.
El expediente, que fue atraído en agosto por la Fiscalía federal, mantiene como principal línea de investigación que el crimen del reportero policiaco fue ordenado por el entonces líder de “La Línea”, José Antonio Acosta Hernández “El Diego”, sentenciado a cárcel de por vida en Estados Unidos.
Ahora la Feadle dice contar con el testimonio de Juan Alfredo Soto Arias, quien supuestamente sostiene que Julio Gómez o Julio Torres murió en un motín registrado en una cárcel de Chihuahua.
Esta es la sexta versión en torno al crimen de “El Choco”, registrado el 13 de noviembre de 2008 en el exterior de su casa ubicada en la calle Río Danubio 1313, de la colonia Magisterial.
Armando Rodríguez fue asesinado con 10 disparos de un arma 9 milímetros.
Tenía más de 10 años asignado a la cobertura de la fuente policiaca en Ciudad Juárez, y era conocido como el periodista más experimentado e informado sobre temas de seguridad en esta frontera.
“Yo no sé qué se puede esperar de la Feadle, no los critico, pero el caso de Armando ya tiene demasiado tiempo como para comenzar de nuevo con mucha esperanza de éxito; esa carpeta de investigación estuvo en manos de las autoridades locales, en las cuales hay sospechas de que estuvieron directamente metidas con el jefe del cártel local”, dice Mike O’Connor, representante del Comité para la Protección de los Periodistas en México (CPJ, por su siglas en inglés).
Para el veterano periodista es muy poco probable que la Feadle concluya la investigación con éxito y que esto permita esclarecer el hecho y castigar a los culpables como demandan la familia y el gremio periodístico. “No hay muchas esperanzas”, insiste.
Entrevistada vía telefónica, la fiscal Laura Evangelina Borbolla Moreno plantea que si bien “El Diego” y “El Arnold” no están confesos, “lo cierto es que hay un cruce de datos de las declaraciones de otras personas detenidas y dicen que éstos tienen que ver con el cártel de La Línea”.
“Aparentemente ‘El Diego’ tenía algo que ver con ese cártel. Una de las líneas de investigación está vinculada con el quehacer periodístico de Armando y por eso esta Fiscalía atrae el caso, ya que en uno de los reportajes Armando describió cómo estaba operando La Línea en Ciudad Juárez”, dice la fiscal.
“Nosotros tenemos que volver a convalidar las declaraciones que están en la carpeta de investigación que integró la Fiscalía de Chihuahua. Hay otro testimonio que nos indica que Julio Torres o Julio Gómez falleció y esta persona (‘El Arnold’) nos explica de la participación de Julio y nos menciona de su muerte”, agrega.
La fiscal reconoce que no cuenta con un certificado de defunción de Julio Gómez o Julio Torres. Ignora cuándo y por qué motivo fue detenido y en qué penal estaba recluido, tampoco tiene la fecha del supuesto deceso.
Entonces las interrogantes surgen.

¿Quién es Julio Gómez?

En el seguimiento que El Diario ha realizado del expediente, se menciona en una de las líneas de investigación que el autor material del asesinato de Armando Rodríguez Carreón es Julio Torres o Gómez, alias “El 6”, “El Julio” o “El Junior”, a quien le falta la oreja izquierda y cuyos retratos hablados fueron dados a conocer el año pasado.
En ese entonces las investigaciones referían que el autor intelectual era José Antonio Acosta Hernández, alias “El Diego”, y a quien la PGR dio por muerto en una ejecución del 2009, pero luego fue capturado en agosto de 2011 en la ciudad de Chihuahua.
Otro involucrado en el caso fue el ex policía municipal Hugo Valenzuela Castañeda, alias “El Vale” o “El 3”, quien supuestamente declaró pertenecer a “La Línea” y quien según el presidente Felipe Calderón estaba recluido en el Cereso Municipal.
Este hombre fue asesinado el 8 de julio de 2010 en su celda del Cereso Estatal, donde estaba preso por robo de vehículo; el crimen fue cometido casi un mes después de que declaró contra “El Diego” ante la Fiscalía General del Estado.
En esta última versión de los hechos, “El Arnold” dice que él iba manejando el auto y metros delante de la escena del crimen esperó a “El Julio”. Se supone que él es quien involucra a José Acosta, “pero todo esto sin que se tenga su confesión”, dice la fiscal.
Por ello, dice, tienen que volver a convalidar estas declaraciones y eso incluye a El Diego, y aunque se supone que estaban buscando esta entrevista desde hace más de un año, aún no logran concretarla.
“No están confesos ninguno de los dos, pero se tienen que realizar más diligencias, porque lo más fácil es echarle la culpa a alguien que ya está muerto, por eso necesitamos de la colaboración de la Fiscalía General del Estado, para volver a interrogar a los testigos protegidos que ellos interrogaron y otra vez a El Arnold”, dice.

La atracción

El 15 de agosto pasado, la Feadle atrajo el caso de Armando Rodríguez. La fiscal Laura Angelina Borbolla Moreno explica que desde la reforma al Código Federal de Procedimientos Penales –vigente desde el 3 de mayo pasado–, éste fue el primer homicidio que la Fiscalía atrae de entre todos los crímenes contra periodistas y comunicadores en el país.
“Ya teníamos la investigación, digamos en paralelo a la Fiscalía General del Estado, pero nos llevamos la carpeta de investigación, para nosotros es lo que conocemos como la causa principal u original; esto nos permite avanzar conmensurablemente en la investigación que ya llevábamos con algunos tropiezos y vicisitudes”, dijo Borbolla Moreno.
Entre estos “tropiezos” está el hecho de que la Fiscalía General del Estado no entregó ni el vehículo ni el teléfono de Armando.
“Estamos buscando la colaboración de la Fiscalía en Chihuahua para esclarecer cuál fue el destino del vehículo y del teléfono celular que tenía, porque aparentemente se asegura pero al momento de que nos entregan la carpeta la entregan sin ningún indicio y sin especificarnos dónde están físicamente, en qué almacén los tienen, para ser objeto de pruebas subjetivas en materia pericial”, dijo la titular de la Feadle.
El vehículo fue entregado por el Ministerio Público a esta casa editora después de los hechos y está reportado como robado desde el año pasado. El teléfono celular también se encuentra en poder de esta casa editora, ya que el Ministerio Público así lo dispuso.
Sin embargo, la Feadle ya obtuvo los testimonios de amigos y periodistas cercanos a Rodríguez Carreón, quienes no fueron considerados de inicio por la autoridad estatal.
Tras el crimen de “El Choco”, las autoridades investigadoras han vertido información errónea en torno al caso, e incluso, hasta el ex presidente Felipe Calderón en su momento mintió al asegurar que dos de los responsables estaban detenidos.
“En resumen el caso sigue igual, no hay avances importantes y esto ocurre en todos los casos de asesinatos y desapariciones de periodistas en México. Hay mucho movimiento mediático pero pocos avances”, dijo O’Connor.
“El Ministerio Púbico y los fiscales se hacen muchos viajes y dicen que investigan, pero lo que a mí más me preocupa es que ha llegado a un nivel que ya no tienen que matar a periodistas para matar al periodismo, la impunidad mata al periodismo”.
El fiscal general, Jorge González Nicolás, a quien le correspondió la integración de la carpeta desde el 2010, asegura que en el expediente de Armando, que oficialmente fue atraído el 15 de agosto, como datos importantes se logró establecer la identidad de dos posibles partícipes materiales en los hechos retratos, como fue Julio Gómez o Julio Torres.
“Se tienen los retratos hablados y es lo que se tiene como posibles participes”, dijo.
—¿Se logró establecer quién fue el autor intelectual?
—No, no llegamos a ese nivel. (Luz del Carmen Sosa/El Diario)

lsosa@redaccion.diario.com.mx

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