miércoles 16, abril, 2014 | hrs

Agresores de policías habían sido detenidos por extorsión



Staff
El Diario | 18:54

El presunto sicario que detuvo la Fiscalía General del Estado (FGE) como autor del atentado en contra de una agente de la Policía Especial asignada a la vigilancia de un supermercado ya había sido arrestado por extorsión, pero salió libre con lo que evitó la pena de prisión vitalicia.

José Salvador Loya Muñoz, había sido detenido, el 5 de febrero del 2012, junto con otros cuatro hombres y dos mujeres, -una de ellas su pareja sentimental- como supuestos miembros de una banda de ‘cobracuotas’ que extorsionaban a comerciantes de Anapra.

En aquella ocasión Loya Muñoz se cambió el nombre al momento de ser arrestado por la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM) por el de Francisco Sebastián Hernández, entonces de 29 años.

De acuerdo con el reporte oficial emitido en ese entonces por la SSPM se refiere que desmantelaron la banda integrada por siete presuntos extorsionadores entre los que destacan  dos mujeres que resultaron ser menores de edad.

La detención se realizó cuando fueron sorprendidos justo en el momento en que se encontraban cobrando el llamado “derecho de piso” a varios comerciantes en las inmediaciones de la colonia Puerto Anapra.

El arresto se registró en la intersección de las calles Hipocampo y Tiburón cuando agentes municipales que realizaban su recorrido de seguridad se percataron que dos hombres y dos adolescentes salían de un negocio, quienes al observar la presencia de las unidades de la Policía Municipal mostraron una actitud sospechosa para inmediatamente intentar darse a la fuga corriendo.

En ese momento se inició una persecución que culminó con la detención de los cuatro cuando se disponían a entrar a un domicilio de la zona en mención y al resto de la banda que se encontraba en el interior.

A uno de los aprehendidos se le encontró 500 pesos en efectivo, presuntamente producto de las extorsiones, así como un cuaderno con una lista de negocios enumerados del 1 al 20, el cual cada uno de ellos tenía un apodo y una cantidad de dinero anotada. 

El cabecilla de la banda dijo llamarse Francisco Sebastián Hernández, de 29 años, quien traía fajada a la cintura  un arma corta de fuego, calibre 9 milímetros, con un cargador abastecido con 10 cartuchos útiles.

A las dos menores se les encontró en posesión de 131 envoltorios con hierba de color verde con las características propias de la mariguana, y a los demás integrantes de la banda se les localizó en su poder dos cargadores de fusil de asalto, conocido como “cuerno de chivo” abastecidos con  66 cartuchos útiles calibre 7.62x39, también 40 cartuchos de arma corta calibre 9 milímetros así como un radio de  comunicación con su respectivo cargador y cuatro teléfonos celulares.

Los detenidos dijeron que se dedicaban a cobrar el llamado ‘derecho de piso’ además de mantener dos puntos de venta de droga bajo el mando de Francisco Sebastián Hernández, cobrando a los negocios de 200 hasta mil pesos por semana dependiendo del giro. 

Los presuntos responsables fueron identificados como Amador García Camargo, de 22 años; Victoriano Ángel Ruiz de 33; Jesús Salas Torres, de 41; Francisco Sebastián Hernández, de 29; Leonardo Estrada Martínez, de 20; y dos menores una de 16 y la otra de 17 años de edad, quienes junto con la evidencia asegurada fueron presentados con el juez de barandilla en turno de la estación de Policía del Distrito Universidad, quien los puso a disposición de la autoridad investigadora para que sea ahí en donde determinen responsabilidades.

Otro fue absuelto en abril

por el mismo delito

Uno de los sicarios detenidos ayer por la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM) ya había sido detenido acusado por la Fiscalía General del Estado (FGE) como presunto extorsionador, pero un juez lo absolvió el pasado 22 de abril.

En aquella ocasión se clasificó la decisión por parte del Ministerio Público como un acto inédito, debido a que el presunto cobracuotas libró la prisión vitalicia al ser absuelto por un tribunal unitario, quien consideró que no había elementos suficientes en su contra.

Se trató de José Lucio Hernández Floriano, quien estaba preso desde julio del 2011 tras ser detenido presuntamente cuando acudió a recoger el dinero producto de la extorsión.

De acuerdo al agente del Ministerio Público, el acusado cobraba 2 mil 500 pesos a su víctima hasta que éste se cansó de pagar y lo denunció a las autoridades, quienes montaron un operativo y fue así como lo detuvieron.

Sin embargo, durante el juicio, dicha acusación no pudo ser comprobada.

El comerciante afectado, quien era propietario de un negocio de tortas, denunció en aquel entonces que semanalmente era despojado de 2 mil 500 pesos “por concepto de cuota y/o derecho de piso”, cantidad que había pagado desde el mes de junio.

Al parecer, Hernández Floriano fue quien entregó un papel que decía: “Comunícate a este # (número) (6565) 1789944 o abra consecuencias” (sic).

Por temor, el abarrotero se comunicó con el extorsionador y éste le fijó el pago por la cantidad de 2 mil 500 pesos, cantidad que tendría que pagar todos los sábados.

Los supuestos extorsionadores obtuvieron 5 mil pesos, hasta que el afectado denunció los hechos, y cuando acudieron a recoger el dinero, el 8 de julio del 2011, los presuntos responsables fueron detenidos en plena flagrancia.

En su último pago la víctima entregó la cantidad de 130 dólares y 600 pesos, pero el dinero fue recuperado al momento de la detención, así como un teléfono celular que corresponde al número telefónico utilizado en sus mensajes.

Al hombre se le dictó la absolución por este caso y se ordenó su inmediata libertad.

redaccion@redaccion.diario.com.mx

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