sábado 25, octubre, 2014 | hrs

‘Reubicación de reos, estrategia clave para romper grupos de poder’


Alejandro Salmón
El Diario | Martes 05 Febrero 2013 | 01:27 hrs
Chihuahua— La reubicación de reos de alta peligrosidad en Ceferesos, fue una de las claves para cambiar el Centro de Reinserción Social de Aquiles Serdán y convertirlo en el modelo que seguirán otras cárceles del país, afirmó el director general de la Fiscalía de Ejecución, Penas y Medidas Judiciales del Estado, Eduardo Guerrero Durán.

Han sido 2 mil 317 reos enviados a cárceles federales en lo que va de la presente administración, mientras que en todo el sexenio pasado hubo sólo ocho, dice el titular del sistema penitenciario. Además, han llevado a cabo otros 2 mil 806 traslados entre los Centros de Reinserción Social del Estado.

El cambio de status pasó por una depuración en el interior del Cereso, con la consignación o despido de funcionarios y custodios que tuvieron alguna responsabilidad en fugas, motines u operación de bandas delictivas.

En la actualidad, el Cereso alberga a 26 ex funcionarios, pero ahora en calidad de internos, por su presunta responsabilidad en actos delictivos dentro del penal.

Sin embargo, el traslado de reos federales fue uno de los movimientos más importantes, y riesgosos. Permitieron desarticular grupos de poder dentro del penal que no daban acceso ni al director a ciertas áreas, como el hospital o la cocina, dijo Guerrero Durán.

“Fue una labor donde se corrieron muchos riesgos, los enfrentamos desde el Gobierno del Estado y eso ha permitido una de las acciones que debíamos cumplir para transformar el sistema penitenciario”, comentó.

Además el cambio de rutinas de trabajo, los protocolos de seguridad y una inversión superior a los 50 millones de pesos en mejoras, le permitió al ahora llamado “Cereso Estatal Número 1” obtener la certificación que otorga la American Correctional Association (ACA).

Dicha institución certifica las cárceles de los Estados Unidos y, por primera vez, le da esa distinción a un centro penitenciario estatal de México, dijo Guerrero Durán.

“Eso ha motivado que el Cereso Número 1 sea ya un modelo a seguir, ya que a partir del año próximo, cada estado deberá tener al menos un penal que funcione como el de Aquiles Serdán”, indicó.

Rezan hasta los

más peligrosos

Tras varios años de controlar el penal, los reos de alta peligrosidad que quedaron en el Cereso 1, o los que recientemente han recibido sentencia de cadena perpetua, permanecen aislados del resto de los internos y del mundo.

La mayoría de ellos viven solos en una celda, donde sólo tienen artículos de limpieza y un ejemplar de La Biblia. No más.

Para muchos de ellos, la única forma de interrelación con otras personas es cuando se ponen a rezar a coro con otros de sus compañeros, a los que sólo escuchan de celda a celda, pero no los ven.

El contacto con sus familiares no es persona a persona, sino a través de un sistema de locución.

No tienen contacto con ninguna otra persona, ni siquiera el derecho a la visita conyugal.

En esa condición están los secuestradores, homicidas múltiples, extorsionadores... También los reos que han sido problemáticos para la administración del penal. En total, son 140 personas en esa situación, dice Guerrero Durán.

Las tres ‘fronteras’

Para ingresar al penal, el visitante debe pasar por al menos cuatro zonas de revisión donde a veces debe repetir las rutinas del inicio.

La primera revisión tiene lugar en el vestíbulo del penal. Es un proceso similar al de las salas de abordaje de los aeropuertos; deben dejar en una bandeja todos los objetos que porten en sus bolsas: teléfono celular, cartera y, especialmente, las llaves, que deben quedar en resguardo.

Pasado ese filtro sigue el escaneo con la “paleta” detectora de metales. Se sigue el trayecto hacia otro sistema de escaneo, denominado “Aduana inteligente”, donde la persona es revisada por medio de un sistema de Rayos X, de modo tal que se puede detectar todo lo que lleva dentro, incluso, si trae objetos en sus cavidades corporales.

Una vez que se pasó esa frontera, se permite el acceso a un largo pasillo que llevará hasta la zona donde están las celdas y los patios de visita familiar, pero antes de eso, volverán a someterse a una revisión similar a la primera.

De esa forma, comenta Guerrero Durán, se logró establecer un sistema de disciplina, y controlar el ingreso de personas ajenas.

Déficit de custodios

Aunque se logró establecer el control en Aquiles Serdán, el sistema penitenciario del estado aún tiene un déficit de 500 custodios para vigilar a más de siete mil internos recluidos en las cárceles de la entidad.

Guerrero Durán señala que aún así se ha logrado cubrir el sistema de vigilancia con tecnología, cámaras y protocolos de seguridad.

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